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R2P y un Plan Marshall para Venezuela

Si un Estado falla en su compromiso de proteger a su población, la comunidad internacional debe estar preparada para tomar medidas más firmes

Por VENAMÉRICA, LUIS CORONA

El presidente Juan Guaidó, desde un calificado auditorio en el marco de la Asamblea General de la ONU, solicitó “a los representantes de los Estados Miembros que asuman la responsabilidad de asistir al Gobierno legítimo de Venezuela, en su misión de proteger al pueblo venezolano”. Desde VenAmérica -y no hemos sido los únicos– hemos aplaudido a Guaidó al reclamar al mundo cumplir con la Responsabilidad de Proteger, con el llamado R2P, que es el compromiso de los Estados Miembros de Naciones Unidas de prevenir y detener crímenes masivos, como los que hoy ocurren en Venezuela, ahora inocultables e innegables, después del Informe de la Misión Internacional Independiente del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

Frente a la perpetración de crímenes masivos y ante el fracaso reiterado del mundo para prevenirlos y darles un alto, surgió en la ONU, en 2005, el R2P, para proteger a los pueblos de cuatro hechos brutales: genocidio, crímenes de guerra, depuración étnica y los llamados crímenes de lesa humanidad, como los que probadamente padece hoy Venezuela.

Tres son los postulados de la Responsabilidad de Proteger:

  1. Cada Estado tiene la responsabilidad primaria de proteger a su población de los crímenes masivos. Como está probado, los criminales en Venezuela son los usurpadores de los poderes del Estado.
  2. La comunidad internacional tiene la responsabilidad de asistir a los Estados en el cumplimiento de dicha protección, entiéndase, ayudar a las autoridades legítimas a proteger a su pueblo.
  3. La comunidad internacional debe utilizar vías diplomáticas, humanitarias y otros mecanismos pacíficos para proteger a las poblaciones de los crímenes mencionados.

Si un Estado falla en su compromiso de proteger a su población o de poner fin a los crímenes masivos (como es el caso actual de Venezuela), la comunidad internacional debe estar preparada para tomar medidas más firmes, incluyendo el uso de la fuerza colectiva.

De lo antes dicho queda claro que cuando los métodos pacíficos no dan resultado, y no se detienen los crímenes, la fuerza debe operar. El presidente Guaidó pide a los Estados miembros de la ONU “considerar una estrategia que contemple escenarios, luego de agotada la vía diplomática. Ha llegado el momento de acciones oportunas y decisivas”. ¿Qué más esperar? Cada día que pasa se incrementa el número de muertos, sea por la acción directa de las manos criminales de los torturadores y asesinos, o sea por la acción destructora de las instituciones, la economía y la vida social en condiciones saludables. Venezuela necesita un apoyo integral para poner punto final al crimen, pero más aún, requiere de una acción semejante al Plan Marshall, surgido en apoyo a la Europa devastada después de la segunda guerra mundial, requiere de recursos para solventar la grave crisis humanitaria y reconstruir el país.

No obstante, el problema no es solo de la comunidad internacional que tiene la Responsabilidad de Proteger. Hay una responsabilidad primaria e indelegable de los venezolanos, de todos sin excepción, tanto de los políticos como de la sociedad civil organizada, obligados a unir estrategia y acción, a marchar con unidad de propósito en procura de la libertad y la democracia, constituyendo de inmediato un Gobierno de Transición. A un pueblo unido y dispuesto a defender su derecho a la vida no lo detiene nadie. Es la hora de marchar juntos y ponerle punto final a la dictadura, con la comunidad internacional y un plan general de protección y ayuda.

www.venamerica.org  28 de septiembre de 2020  Vía: diariolasamericas.com/

El autor es el presidente de VenAmérica

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