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El meteórico renacimiento de la esperanza en Venezuela

El Meteórico Renacimiento De La Esperanza En Venezuela

– Por VENAMÉRICA

Guaidó ha levantado al pueblo y ha denunciado a Nicolás Maduro frente al mundo como usurpador del poder. Ha sido tremendamente efectivo y ha conseguido en cuatro meses lo que la oposición no había logrado en 20 años

Por Vladimiro Mujica*

El período que va desde el 5 de enero de 2019, fecha del inicio de las sesiones de la Asamblea Nacional en la cual se designó a Juan Guaidó como presidente del organismo y Presidente (E) de la nación, al 19 de abril, será recordado en la historia como uno de los más intensos combates ciudadanos por la recuperación de la democracia y la libertad que haya librado pueblo alguno.

El liderazgo de Guaidó ha logrado consolidarse hasta convertirse en un verdadero fenómeno político y comunicacional que ha sorprendido tanto por su profundidad como por el nivel de comunicación que ha alcanzado con el pueblo venezolano. Venezuela atraviesa por una crisis política, social, y económica que ha sido calificada por los organismos internacionales como emergencia humanitaria continuada. Esta crisis, con su carga de muertes, enfermedades, hambre y sufrimiento, ha generado un éxodo de millones de venezolanos que amenaza la estabilidad misma de la región. Sus alcances constituyen en si una afrenta al mundo civilizado, pero su componente más preocupante es que la crisis no es el resultado de desastres naturales, o atribuible a la baja de precios petroleros, y ni tan siquiera a una desastrosa gestión gubernamental llena de improvisaciones, como lo es de hecho la del régimen usurpador de Nicolás Maduro y lo fue la de su mentor y creador Hugo Chávez. No. La tragedia venezolana, por increíble que parezca, es el resultado de un plan de control social de la población a través del miedo y el hambre diseñado por los regímenes chavistas.

Guaidó ha levantado a su pueblo en una jornada que ha denunciado frente al mundo a Nicolás Maduro como un usurpador del poder. La campaña ha sido tremendamente efectiva y ha conseguido en cuatro meses lo que la oposición democrática venezolana no había logrado en más de 20 años. La formulación de una estrategia y una hoja de ruta con un contenido político y comunicacional simple y directo ha sido uno de los éxitos importantes de esta campaña. El nuevo mantra de la esperanza se repite en los cabildos populares y en las tribunas internacionales como una letanía moderna de la libertad y la democracia: Cese a la Usurpación; Gobierno de Transición y Elecciones Libres.

Para la oposición democrática venezolana y sus organizaciones, partidos políticos y sociedad civil, tanto en Venezuela, como en la diáspora, es un deber impostergable de sobrevivencia y voluntad de cambio, el apoyar la hoja de ruta de Juan Guaidó y proteger su liderazgo, tanto del ataque vil, inescrupuloso y sin límites de los agentes del régimen usurpador venezolano, como de la incomprensión de sectores internacionales que insisten en interpretar la asunción de las funciones presidenciales como una autoproclamación. Guaidó no se autoproclamó sino que es el presidente constitucional encargado. En la misma dirección es importante proteger el liderazgo de Guaidó de la acción descalificadora, por ingenuidad o actuando en connivencia con los gobiernos de Rusia, Cuba e Irán, que pretende descalificar la campaña ciudadana que dirige el presidente (E) como un plan de invasión y golpe de estado orquestado por los Estados Unidos. Nada más lejos de la verdad: Venezuela espera el apoyo decidido y con acciones concretas, de la comunidad internacional para librarse de una usurpación criminal e ilegítima, pero el pueblo venezolano está dispuesto, algo en lo que ha insistido Guaidó en su llamado a la desobediencia civil, a cumplir su parte en esta misión histórica de recuperación de su libertad y democracia

Vadimiro Mujica es *Asesor de VenAmérica.23 de abril de 2019     www.diariolasamericas.com

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