 
{"id":1339,"date":"2020-10-01T17:01:25","date_gmt":"2020-10-01T17:01:25","guid":{"rendered":"http:\/\/venamerica.org\/home\/?p=1339"},"modified":"2020-10-01T17:01:25","modified_gmt":"2020-10-01T17:01:25","slug":"los-verdugos-de-venezuela-iv-las-bandas-paramilitares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/venamerica.org\/home\/los-verdugos-de-venezuela-iv-las-bandas-paramilitares\/","title":{"rendered":"Los verdugos de Venezuela IV: Las bandas paramilitares"},"content":{"rendered":"<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-269 alignleft\" src=\"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/garcia_larralde.jpg\" alt=\"\" width=\"378\" height=\"268\" \/>Por: Humberto Garc\u00eda Larralde<\/p>\n<p>La destrucci\u00f3n de Venezuela salta a la vista. De estar, junto a Argentina y Chile, entre los pa\u00edses de mayor ingreso por habitante de Am\u00e9rica Latina en 2012 \u2013estimaci\u00f3n basada en la Paridad en el Poder Adquisitivo (PPA) de sus respectivas monedas\u2013, la\u00a0<em>Encuesta de Condiciones de Vida<\/em>\u00a0(ENCOVI), levantada por la UCAB, la ubica, hoy, en el \u201cs\u00f3tano\u201d de la regi\u00f3n, apenas por encima de Hait\u00ed, pero con una tasa de pobreza \u2013como porcentaje de la poblaci\u00f3n\u2013 m\u00e1s alta.<\/p>\n<p>Esto se explica porque ese ingreso medio se distribuye de manera m\u00e1s injusta que en los dem\u00e1s pa\u00edses, salvo Brasil. Debe sumarse a ello la falta de agua, luz, gasolina y de seguridad, para comprender el horror en que viven los venezolanos. La econom\u00eda est\u00e1 en el suelo. La del subsuelo \u2013petrolera\u2013 no pod\u00eda estar peor. Extrae, actualmente, la s\u00e9ptima parte de lo que extra\u00eda en 2012. Para finales de a\u00f1o, la deuda p\u00fablica externa ser\u00e1 casi veinte (20) veces el monto de las exportaciones totales; esta relaci\u00f3n era de 115%, en 2012.<\/p>\n<p>Lo anterior no resulta de las sanciones internacionales impuestas al pa\u00eds. Las restricciones financieras datan de agosto, 2017, cuando el pa\u00eds se encontraba en su cuarto a\u00f1o seguido de contracci\u00f3n y entraba ya en hiperinflaci\u00f3n. Es obra de una nueva oligarqu\u00eda que se apoder\u00f3 de Venezuela para expoliarla: una coalici\u00f3n de intereses que se regodea en todo tipo de irregularidades mil millonarias, a sabiendas que, con ello, terminan matando a su hu\u00e9sped. Los integrantes de esa oligarqu\u00eda son los verdugos del pa\u00eds.<\/p>\n<p>En entregas anteriores, hemos rese\u00f1ado someramente los integrantes principales de esta oligarqu\u00eda: una c\u00fapula militar corrupta, sus patrocinadores y c\u00f3mplices civiles al mando del Estado, y un tribunal supremo abyecto que se prostituye, tantas veces sea necesario, para avalar, con sus sentencias, la violaci\u00f3n del ordenamiento constitucional por parte de los anteriores y aplicar un sicariato judicial contra todo aquel que se oponga.<\/p>\n<p>El presente escrito abordar\u00e1 una de las excrecencias m\u00e1s notorias de este r\u00e9gimen funesto: la proliferaci\u00f3n de bandas paramilitares, de naturaleza criminal, que han combinado actividades delictivas con la asunci\u00f3n de labores represivas y de intimidaci\u00f3n a la poblaci\u00f3n. En este quehacer confluyen organizaciones muy diversas, con or\u00edgenes y prop\u00f3sitos iniciales bastante dis\u00edmiles. No obstante, han ido solap\u00e1ndose en sus actividades y ello permite agruparlas, hoy, en una misma categor\u00eda. Estamos hablando de bandas criminales, propiamente dichas \u2013megabandas, las que operan desde las c\u00e1rceles bajo la orden de los pranes, aquellas adue\u00f1adas de distintos barrios, los \u201csindicatos\u201d mineros\u2013 y otras como las FAES, las brigadas de la DGCIM y del Sebin, el ELN, las FARC cimarronas y muchos colectivos autocalificados de \u201crevolucionarios\u201d[1].<\/p>\n<p>La confluencia de estas organizaciones en torno al crimen y su apoyo al r\u00e9gimen se ilustra con el ejemplo del \u201cpranato\u201d. Adem\u00e1s de dirigir secuestros, ajustes de cuenta, asaltos, tr\u00e1fico de drogas, robo de veh\u00edculos y otras lindezas desde las c\u00e1rceles, se ofrecen para colaborar con las acciones represivas de Maduro. Se recordar\u00e1 el caso del Puente Santander, frontera con C\u00facuta, Colombia, a donde fue llevado por la ministra, Iris Varela, un contingente de presos con franelas amarillas, con la misi\u00f3n de amedrentar a los voluntarios que intentaban ingresar ayuda humanitaria a Venezuela. Es notorio, asimismo, que las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), comando de la polic\u00eda Nacional Bolivariana, suele completar sus razias asesinas contra j\u00f3venes, presuntamente delincuentes, en los barrios humildes, llev\u00e1ndose tambi\u00e9n enseres diversos y comida de las viviendas de sus familiares. El ELN, en coordinaci\u00f3n, o a veces en conflicto abierto, con los llamados \u201csindicatos\u201d mineros, asume, junto a algunos cuerpos militares, funciones de Estado, encargado de imponer \u201corden\u201d en los territorios sin ley en que se han convertido los saqueos de oro, colt\u00e1n y de otras riquezas minerales de Guayana. Y as\u00ed, sucesivamente. Los cuerpos represivos complementan cada vez m\u00e1s su d\u00eda a d\u00eda con la extorsi\u00f3n de comerciantes y moradores, y la confiscaci\u00f3n y robo de sus bienes. En alcabalas, puertos aeropuertos y fronteras, ello se ha convertido pr\u00e1cticamente en norma, sobre todo en manos de la Guardia Nacional.<\/p>\n<p>Expresi\u00f3n particular de esta simbiosis entre delincuencia y orden \u201crevolucionario\u201d son algunos colectivos que se han ense\u00f1oreado en zonas populares, como el 23 de Enero, ejerciendo funciones de gobierno de facto, resguard\u00e1ndolas de bandas extra\u00f1as y cobrando la protecci\u00f3n respectiva. La impunidad de que gozan en estos quehaceres les abre las puertas, tambi\u00e9n, a otras menudencias non-sanctas. Notorios son los videos que muestran supuestos colectivos dispar\u00e1ndoles a manifestantes anti-gobierno, bajo la mirada indolente y c\u00f3mplice de la Guardia Nacional. Tales colectivos suelen incluir a funcionarios policiales y otros agentes represivos, quienes, junto a algunos milicianos, comparten con delincuentes. Una versi\u00f3n menos \u201cideol\u00f3gica\u201d de esta relaci\u00f3n es la planteada en las llamadas \u201cZonas de Paz\u201d, territorios entregados, de hecho, a bandas criminales, bajo el acuerdo de que ah\u00ed no entrar\u00eda la polic\u00eda. Pero su versi\u00f3n m\u00e1s grotesca es la representada por los pranes, a quienes, en la pr\u00e1ctica, se les ha entregado la gesti\u00f3n de las principales prisiones, dentro de las cuales, protegidos de sus rivales desde \u00e1mbitos de insospechada comodidad, dirigen acciones delictivas y cobran importantes sumas.<\/p>\n<p>Desde luego, estas organizaciones se enfrentan mucho entre s\u00ed. Las FAES se tirotean con pandillas en los barrios, las megabandas con el CICPC y entre ellas, e, incluso, cuerpos represivos se han disparado mutuamente. Tales enfrentamientos son propios del submundo criminal, donde resentidos, dotados de poder de fuego, y \u00e1vidos de poder y de riquezas, compiten por imponerse. No se trata de ning\u00fan conglomerado consustanciado con prop\u00f3sitos, valores e intereses comunes. Agrupar a organizaciones tan diversas bajo la denominaci\u00f3n de \u201cbandas paramilitares\u201d en este an\u00e1lisis busca argumentar que son expresi\u00f3n de una misma descomposici\u00f3n social y pol\u00edtica, no obstante los conflictos entre ellas.<\/p>\n<p>Estas organizaciones han proliferado gracias al ambiente de impunidad que trajo el desmantelamiento del Estado de Derecho. Un poder judicial a la orden del saqueo nacional y polic\u00edas penetradas por la corrupci\u00f3n, han forjado espacios auspiciosos para sus actividades. Son una excrecencia del r\u00e9gimen de expoliaci\u00f3n implantado, con el cual se identifican y suelen expresar lealtad. Muchas son socias o extensiones, a nivel de base, de procesos de despojo y de robo orquestadas desde altas posiciones de poder; estribaciones de monta\u00f1as de corrupci\u00f3n y saqueo erguidas sobre el pa\u00eds. Algunas se cobijan en la ret\u00f3rica revolucionaria, incluido aquel apotegma seg\u00fan el cual los delincuentes son, en realidad, v\u00edctimas de la explotaci\u00f3n capitalista. Otras se valen de supuestas posturas antiimperialistas para estrechar contactos con organizaciones similares a nivel internacional, conformando redes criminales que se extienden a otros pa\u00edses.<\/p>\n<p>Las espantosas tasas de homicidios y de otros cr\u00edmenes en Venezuela, las m\u00e1s altas a nivel mundial, son fiel expresi\u00f3n de la anomia resultante de esta \u201crevoluci\u00f3n\u201d bolivariana. Se alterna la represi\u00f3n de algunos criminales con la tolerancia o, m\u00e1s all\u00e1, la convivencia activa con determinadas bandas, en particular si, con su complicidad, se tiene acceso a jugosas oportunidades de saqueo o expropiaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero el verdadero rostro criminal del r\u00e9gimen deriva de su trato desalmado a su propia poblaci\u00f3n. Ello acaba de cobrar gran visibilidad al hacerse p\u00fablicos los hallazgos de la\u00a0<em>Misi\u00f3n Independiente de Verificaci\u00f3n de Hechos<\/em>\u00a0del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que dan testimonio de las torturas, ejecuciones extrajudiciales, maltratos dantescos a prisioneros pol\u00edticos y abusos de todo tipo con que el r\u00e9gimen pretende mantenerse en el poder, calificados, en el informe, como delitos de lesa humanidad. Se se\u00f1ala, ah\u00ed, que Maduro, Padrino L\u00f3pez y Reverol no pueden sustraerse de su responsabilidad en estos cr\u00edmenes. Son los que comandan, en \u00faltima instancia, el terrorismo de Estado.<\/p>\n<p>En fin, expresiones del\u00a0<em>Hombre Nuevo<\/em>\u00a0del Socialismo del Siglo XXI.<\/p>\n[1]\u00a0V\u00e9ase,\u00a0<a href=\"https:\/\/transparencia.org.ve\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Crimen-organizado-y-corrupcio%CC%81n-en-Venezuela-Un-problema-de-Estado-completo.pdf\">https:\/\/transparencia.org.ve\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Crimen-organizado-y-corrupcio%CC%81n-en-Venezuela-Un-problema-de-Estado-completo.pdf<\/a><\/p>\n<p>Humberto Garc\u00eda Larralde, economista, profesor (j), Universidad Central de Venezuela,\u00a0<a href=\"mailto:humgarl@gmail.com\">humgarl@gmail.com<\/a><\/p>\n<p>V\u00eda: https:\/\/www.lapatilla.com\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 septiembre 28 2020<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Humberto Garc\u00eda Larralde La destrucci\u00f3n de Venezuela salta a la vista. 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