 
{"id":185,"date":"2020-04-13T19:52:33","date_gmt":"2020-04-13T19:52:33","guid":{"rendered":"http:\/\/venamerica.org\/home\/?p=185"},"modified":"2020-05-12T19:55:54","modified_gmt":"2020-05-12T19:55:54","slug":"cuando-el-destino-nos-alcance","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/venamerica.org\/home\/cuando-el-destino-nos-alcance\/","title":{"rendered":"Cuando el destino nos alcance"},"content":{"rendered":"<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-3519 aligncenter\" src=\"http:\/\/venamerica.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/el_nacional.jpg\" alt=\"\" width=\"304\" height=\"191\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Por\u00a0Vladimiro Mujica,\u00a0abril 13, 2020<\/p>\n<p>En 1973, un evento trascendental familiar, el nacimiento de mi hijo Froil\u00e1n, coincidi\u00f3 con el estreno de una pel\u00edcula que tuvo sobre m\u00ed un impacto importante.\u00a0<em>Soylent Green<\/em>, con Charlton Heston como protagonista, y que fue presentada en los pa\u00edses de habla hispana con el t\u00edtulo\u00a0<em>Cuando el destino nos alcance<\/em>, presentaba un futuro dist\u00f3pico, con un planeta exhausto por cat\u00e1strofes clim\u00e1ticas y con carencias cr\u00f3nicas de alimento, agua y viviendas. El nombre Soylent era un acr\u00f3nimo de\u00a0<em>Soy<\/em>\u00a0(soya) y\u00a0<em>Lentil<\/em>\u00a0(lenteja) y se supon\u00eda que era un alimento \u00fanico y universal que estaba elaborado a partir de plancton marino. El detective Frank Thorn (Heston) eventualmente descubre que ya los oc\u00e9anos no producen plancton y que Soylent es en realidad fabricado a partir de cad\u00e1veres humanos, recolectados como producto de una elaborada conspiraci\u00f3n que inclu\u00eda formas de eutanasia a escala industrial. Al final de la pel\u00edcula, Heston emite su frase final \u201c<em>soylent green is people<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Pienso en todo esto, analizando decenas, quiz\u00e1s centenares de art\u00edculos, donde sectas religiosas, n\u00facleos de millennials,\u00a0\u00a0grupos laicos con escasa o ninguna informaci\u00f3n cient\u00edfica, e influencers, abarrotan las redes sociales con una suerte de mensaje de esperanza iluminado, seg\u00fan el cual la humanidad ser\u00e1 mejor despu\u00e9s de la pandemia. Se ha llegado al extremo de literalmente agradecer al coronavirus por los favores recibidos, como si se tratara de una especie de deidad \u00e9pica y malvada que vino a la Tierra a ense\u00f1arle a los humanos que no pod\u00edan seguir viviendo enfrentados al planeta, como presumiblemente lo est\u00e1n haciendo. Ello a la par de innumerables videos y posts, sin ninguna base cient\u00edfica ni f\u00e1ctica que atribuyen la aparici\u00f3n del coronavirus a una o m\u00faltiples conspiraciones, y donde se arguye a favor de curas herbales m\u00e1gicas como pudimos apreciar en un post de uno de los \u201casesores\u2019 de Nicol\u00e1s Maduro.<\/p>\n<p>La percepci\u00f3n de que tiempos dif\u00edciles traen mejores humanos es en buena medida una ficci\u00f3n. De las guerras, las masacres y los exterminios, no necesariamente emerge mejor gente. Es solamente cuando las fuerzas progresistas de la humanidad vencen en los combates contra el mal, por darle una interpretaci\u00f3n cuasi-religiosa, y sobre todo cuando del desastre surge educaci\u00f3n para las nuevas generaciones, que la cat\u00e1strofe trae un mejor d\u00eda. Un ejemplo de ello fue la derrota del nazismo en la II Guerra Mundial, o el nacimiento del estado de Israel. En ambos casos se libraron batallas contra el mal, que culminaron en victorias para el avance de la humanidad. La versi\u00f3n, ampliamente divulgada por los reg\u00edmenes comunistas autoritarios, seg\u00fan la cual \u201cla violencia es la partera de la historia\u201d, y que se le atribuye err\u00f3neamente a Marx, no constituye sino un gigantesco enga\u00f1o a la humanidad. Decenas de revoluciones violentas y capturas del poder populistas y autoritarias a la venezolana, no han tra\u00eddo sino miseria y control social sobre el pueblo. Ejemplos de ello abundan en Asia, Cuba, \u00c1frica y los pa\u00edses isl\u00e1micos.<\/p>\n<p>La verdad, dura y compleja, es que las situaciones extremas sacan a la luz lo peor y lo mejor de la gente. Me contaba un querido amigo jefe de una unidad de cuidados intensivos en Espa\u00f1a, con conocimiento directo de las escenas de gente de la tercera edad, abandonadas a las puertas de los hospitales en Madrid, en la fase final de falla respiratoria, producto del coronavirus, inermes y enfrentados al prospecto de morir solos, y a eventualmente ser incinerados para que sus cenizas retornen a sus familiares. Tan solo un ejemplo de lo que est\u00e1 ocurriendo en los espacios de la pandemia. En Guayaquil, centenares de personas se est\u00e1n muriendo abandonadas en la calle frente a la ausencia de respuesta de las autoridades. Existen muchas evidencias testimoniales de que en los campos de concentraci\u00f3n los detenidos ten\u00edan conductas extremas de solidaridad o ejecutaban acciones miserables en grado superlativo. Y nadie olvida lo que hizo y lo que le hicieron en esos tiempos. Eso queda en una memoria colectiva dura y definitoria de dramas generacionales.\u00a0\u00a0La tensi\u00f3n sobre la gente no necesariamente estimula la solidaridad, sino m\u00e1s bien variantes de la conducta que podr\u00eda resumirse en que en tiempos extremos \u201ccada quien abraza a los suyos\u201d. Un ejemplo especialmente perverso de esto es el comportamiento de sobrevivientes de mucha gente que vive bajos reg\u00edmenes totalitarios, y que fue magistralmente descrita en\u00a01984, la novela de George Orwell.<\/p>\n<p>Al lado de todo esto, est\u00e1 la acci\u00f3n solidaria de muchos que llega al sacrificio de su propia vida. De misioneros, religiosos, soldados comprometidos y h\u00e9roes an\u00f3nimos que descubren su llamado en momentos de tensi\u00f3n.<\/p>\n<p>A las dos verdades que est\u00e1n en tensi\u00f3n atareada en las contradicciones de la gente, se une la respuesta de los gobiernos, las organizaciones internacionales y las naciones. Los conflictos a ra\u00edz de la actuaci\u00f3n de la OMS, y del hecho indiscutible de que China manipul\u00f3 la informaci\u00f3n inicial sobre la pandemia, y que ello trajo consecuencias muy importantes en la respuesta de otros pa\u00edses, est\u00e1n apenas empezando a revelar sus consecuencias. Del mismo modo, las diferentes estrategias epidemiol\u00f3gicas implementadas por diferentes pa\u00edses han tra\u00eddo derivaciones muy importantes en la saturaci\u00f3n o equilibrio de los sistemas de salud. A todo ello hay que agregarle que las consecuencias de la pandemia son completamente diferentes en la pa\u00edses pobres que en los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados. En naciones latinoamericanas, africanas y algunas asi\u00e1ticas, al terror al contagio se le une el miedo al hambre, la ausencia de agua y de combustible. Esa es la realidad pre-catastr\u00f3fica de Venezuela. En otra direcci\u00f3n, las respuestas de reg\u00edmenes autoritarios, que intentan controlar la infecci\u00f3n a trav\u00e9s de medidas de control policial y militar, se pueden traducir en situaciones permanentes de mayor control social y aislamiento.<\/p>\n<p>Vladimiro Mujica<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.elnacional.com\/opinion\/cuando-el-destino-nos-alcance\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/www.elnacional.com\/opinion\/cuando-el-destino-nos-alcance\/<\/a><br \/>\nabril 13, 2020<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por\u00a0Vladimiro Mujica,\u00a0abril 13, 2020 En 1973, un evento trascendental familiar, el nacimiento de mi hijo Froil\u00e1n, coincidi\u00f3 con el estreno de una pel\u00edcula que tuvo sobre m\u00ed un impacto importante.\u00a0Soylent Green, con Charlton Heston como protagonista, y que fue presentada&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":187,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26,13],"tags":[],"class_list":["post-185","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","category-prensas","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/185","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=185"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/185\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media\/187"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=185"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=185"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=185"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}