 
{"id":2226,"date":"2021-03-22T19:28:33","date_gmt":"2021-03-22T19:28:33","guid":{"rendered":"http:\/\/venamerica.org\/home\/?p=2226"},"modified":"2021-03-22T19:32:38","modified_gmt":"2021-03-22T19:32:38","slug":"existe-una-literatura-de-la-diaspora-venezolana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/venamerica.org\/home\/existe-una-literatura-de-la-diaspora-venezolana\/","title":{"rendered":"\u00bfExiste una literatura de la di\u00e1spora venezolana?"},"content":{"rendered":"<p><strong>El pa\u00eds se lleva donde quiera que se vaya, de modo que se sigue tratando de reconocerlo desde dentro. No hay ni habr\u00e1 Gran Novela de la Di\u00e1spora o de la Tragedia Chavista. La realidad es demasiado desconcertante y dram\u00e1tica. Evoluciona y se ramifica. El rompecabezas nunca se va a completar. Mientras, voces y plumas en el exilio buscan afanosamente dejar la huella de su identidad en cada cr\u00f3nica, libro o poema que escriben. Aunque muchos est\u00e1n fuera antes de la migraci\u00f3n masiva de los \u00faltimos a\u00f1os, todos coinciden, sin saberlo o tal vez s\u00ed, en tratar de explicar en cada l\u00ednea escrita el arraigo que les recuerda que son de aqu\u00ed.<\/strong><\/p>\n<p>Sebasti\u00e1n de la Nuez<\/p>\n<div class=\"post-content post-single-content\">\n<p>Escribir desde\u00a0<strong>Madrid<\/strong>, o desde\u00a0<strong>Las Palmas<\/strong>, o\u00a0<strong>Houston<\/strong>, o\u00a0<strong>Ciudad de M\u00e9xico<\/strong>\u00a0o\u00a0<strong>Buenos Aires<\/strong>\u00a0pero teniendo, todo el tiempo en la memoria y en el alma, a tu pa\u00eds de origen: de eso se trata.<\/p>\n<p>Se trata de dejar colar la aurora perdida entre las l\u00edneas, pero hacerlo rodeado de calles ajenas que puede que no te digan nada, nada en absoluto.\u00a0<strong>Trabajar<\/strong>\u00a0bajo el signo de la\u00a0<strong>migraci\u00f3n forzada<\/strong>, del extra\u00f1amiento, del\u00a0<strong>destierro<\/strong>, y aun as\u00ed hacer que la historia funcione: de eso se trata.<\/p>\n<div class=\"wp-block-group\">\n<div class=\"wp-block-group__inner-container\">\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-11999\" src=\"https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-1024x1024.png\" sizes=\"(max-width: 170px) 100vw, 170px\" srcset=\"https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-1024x1024.png 1024w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-300x300.png 300w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-150x150.png 150w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-768x768.png 768w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-585x585.png 585w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-220x220.png 220w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-80x80.png 80w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x.png 1050w\" alt=\"\" width=\"170\" height=\"169\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-style-large\"><p>\u201cUno est\u00e1 condenado a eso, a escribir desde el otro lado. Es una condena y a la vez una oportunidad\u201d<\/p><\/blockquote>\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-dots\" \/>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Hay casos y casos.\u00a0<strong>Golcar Rojas<\/strong>, que naci\u00f3 en\u00a0<strong>M\u00e9rida<\/strong>, la andina, no la capital de Extremadura, no deja de parecerse a\u00a0<strong>Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez<\/strong>\u00a0o\u00a0<strong>Max Aub<\/strong>, salvando las distancias que haya que salvar.\u00a0<strong>Golcar<\/strong>\u00a0forma parte de una tradici\u00f3n pero no lo sabe, o no le importa. Lo suyo es escribir desaforadamente.\u00a0<strong>Golcar<\/strong>\u00a0se ha levantado esta ma\u00f1ana, como todas sus ma\u00f1anas, a teclear como si en ello le fuera la vida: Una cr\u00f3nica para su\u00a0<strong>blog<\/strong>, un comentario para la fotograf\u00eda que subir\u00e1 a\u00a0<strong>Facebook<\/strong>, el pr\u00f3ximo p\u00e1rrafo del siguiente libro que montar\u00e1 en\u00a0<strong>Amazon<\/strong>.\u00a0<strong>Golcar<\/strong>\u00a0<em>tipea<\/em>\u00a0como un prestidigitador sobre el inc\u00f3modo teclado del m\u00f3vil, a velocidad de crucero, cada vez que se le abre un minuto libre antes de llegar a su tienda de mascotas o en plena faena, entre un\u00a0<strong>Caniche<\/strong>\u00a0y un\u00a0<strong>Terrier<\/strong>.<\/p>\n<p>No es que lo lleve en los genes; se hizo de esta herramienta de desahogo o compromiso -o las dos cosas al mismo tiempo- mientras su pa\u00eds se iba al traste, lentamente primero, aceleradamente a partir de 2013. Por eso escribi\u00f3 pronto y con dolor varios textos largos, entre ellos novela negra \u2013<em>Te voy a llevar al cielo<\/em>-, un diario \u2013<em>Mis d\u00edas sin luz<\/em>-, y una serie de rese\u00f1as en homenaje a las\u00a0<strong>v\u00edctimas de la violencia<\/strong>\u00a0desatada por el gobierno de Nicol\u00e1s Maduro entre 2014 y 2017,\u00a0<em>Obituarios de un no-pa\u00eds<\/em>*.<\/p>\n<p>El g\u00e9nero de la literatura de la\u00a0<strong>di\u00e1spora<\/strong>\u00a0tiene, en principio, dos caracter\u00edsticas: Est\u00e1 hecho con premura y desde la angustia o el desconcierto. Lleva prisa.<\/p>\n<h2 class=\"has-text-align-center\">\u2026<\/h2>\n<p>Hay\u00a0<strong>narrativa y poes\u00eda<\/strong>. Desde su piso en\u00a0<strong>Madrid<\/strong>, la fil\u00f3loga\u00a0<strong>Laura Cracco<\/strong>\u00a0-nacida en\u00a0<strong>Lara<\/strong>\u00a0de ancestros italianos- le sube el volumen a su melancol\u00eda mezclada con ira y duda en cada uno de sus poemas. Pronto le editar\u00e1 Bartleby su poemario\u00a0<em>Exiliada<\/em>, con fragmentos como este:<\/p>\n<p><em>\u00bfDe qu\u00e9 huyo?, pregunta la exiliada, y la duda ya es condena<\/em>.<\/p>\n<p>O como este otro:<\/p>\n<p><em>La dictadura es ubicua como Dios, irredimible como la culpa. \/ Pero de nuevo dudo, yo la exiliada: \u00bfel mal crec\u00eda \u00fanicamente afuera, bajo otro firmamento y un oc\u00e9ano de por medio?<\/em><\/p>\n<p>Ha publicado\u00a0<strong>Cracco<\/strong>, anteriormente,\u00a0<em>El ojo del mandril<\/em>, poemario en prosa, y un diario novelado y confesional,\u00a0<em>\u00c1frica \u00edntima<\/em>. Son libros que, en realidad, nacieron en\u00a0<strong>Venezuela<\/strong>, pero es aqu\u00ed, en\u00a0<strong>Madrid<\/strong>, contando los d\u00edas, cuando han necesitado su revisi\u00f3n y\/o su reedici\u00f3n urgente. El\u00a0<strong>exilio<\/strong>\u00a0ya hab\u00eda empezado estando ella en su propia tierra. En\u00a0<em>\u00c1frica \u00edntima<\/em>\u00a0aparece una imagen, una evocaci\u00f3n a manera de leitmotiv del\u00a0<strong>Parque El Cardenalito<\/strong>, en\u00a0<strong>Barquisimeto<\/strong>, donde sol\u00eda pasear con su hijo menor antes de marcharse definitivamente del pa\u00eds. Ese parque umbr\u00edo y acogedor, esa ensenada oriental a la que otros recurren, esa calle de\u00a0<strong>Los Palos Grandes<\/strong>\u2026: Todos en el exilio suelen llevar consigo algo parecido, expl\u00edcito o asomado apenas en un cuarto de p\u00e1rrafo. Al destierro se ha unido el\u00a0<strong>aislamiento impuesto<\/strong>\u00a0por la\u00a0<strong>Covid-19<\/strong>, de all\u00ed uno de sus poemas in\u00e9ditos y recientes:<\/p>\n<p><em>Hay un dejo dulz\u00f3n en la depresi\u00f3n, \/ el mismo dulzor de la muerte. \/ La mujer camina kil\u00f3metros hasta el balc\u00f3n, apenas tres pisos \/ y el \u00e1rbol que abre los brazos bajo el balc\u00f3n<\/em>\u00a0(\u2026).<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-11997\" src=\"https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA2@1.5x-1024x733.png\" sizes=\"(max-width: 460px) 100vw, 460px\" srcset=\"https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA2@1.5x-1024x733.png 1024w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA2@1.5x-300x215.png 300w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA2@1.5x-768x549.png 768w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA2@1.5x-1536x1099.png 1536w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA2@1.5x-2048x1465.png 2048w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA2@1.5x-585x419.png 585w\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"329\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<p><strong>Rodrigo Blanco Calder\u00f3n<\/strong>, en\u00a0<strong>M\u00e1laga<\/strong>, gan\u00f3 la\u00a0<strong>Bienal de Novela \u00abMario Vargas Llosa\u00bb<\/strong>\u00a0con\u00a0<em>The night\u00a0<\/em>y aqu\u00ed destaco su libro de relatos,\u00a0<em>Los terneros<\/em>\u00a0(P\u00e1ginas de Espuma, 2018), donde hurga en la llaga de la perversi\u00f3n bolivariana a plena luz del d\u00eda. Esos terneros que somos todos estando en\u00a0<strong>Caracas<\/strong>, en este caso, se los trajo y se los public\u00f3 la editorial espa\u00f1ola especializada en brevedad sin que la gran prensa haya hecho mucho caso. Los espa\u00f1oles no saben a qu\u00e9 se referir\u00e1 ese joven premiado con lo de los terneros. Sin embargo, en el relato que da t\u00edtulo al volumen se halla la clave en una frase: \u00abLo peor que le pudieron hacer esos malditos malandros a ese muchacho de la universidad fue no matarlo\u00bb. Terneros son los\u00a0<strong>venezolanos<\/strong>\u00a0para el r\u00e9gimen, es dif\u00edcil que ese s\u00edmil se comprenda afuera.<\/p>\n<p>La poeta\u00a0<strong>\u00c1ngela Molina<\/strong>, desde hace unos a\u00f1os viviendo en\u00a0<strong>Las Palmas de Gran Canaria<\/strong>, construye sus versos sobre otro registro; el de la\u00a0<strong>a\u00f1oranza<\/strong>\u00a0del verde, esa saturaci\u00f3n de los sentidos que es el tr\u00f3pico, esa presencia de la monta\u00f1a que se hace parte del paisaje interior y acompa\u00f1a al\u00a0<strong>emigrante<\/strong>\u00a0dondequiera que vaya. A \u00c1ngela le est\u00e1 vedado, ahora, levantarse con\u00a0<strong>El \u00c1vila<\/strong>\u00a0entr\u00e1ndole por el balc\u00f3n con sus reflejos y sombras. La belleza de las Canarias es otra, ni mejor ni peor. Otra. \u00c1ngela, simplemente, se queda sin aire al no encontrar su verde:<\/p>\n<p><em>La ciudad se apaga \/ en mi ventana \/ hay un verde mortal \/ que se deshoja \/ un verde selva que se anida<\/em>.<\/p>\n<p>Y m\u00e1s adelante, la violencia entremezclada:<\/p>\n<p><em>Esta ciudad con sus muchachos muertos \/ que nos ata \/ y nos condena \/ Te amo, Caracas \/ en tu muerte y tu miel<\/em>.<\/p>\n<p>\u00c1ngela tiene varios poemarios publicados, en\u00a0<strong>Venezuela y Canarias<\/strong>. Estos versos reproducidos ac\u00e1 pertenecen a un trabajo in\u00e9dito.<\/p>\n<p>Por su parte,\u00a0<strong>Gustavo Valle<\/strong>\u00a0sali\u00f3 de Caracas para estudiar un doctorado en\u00a0<strong>Madrid<\/strong>\u00a0en 1997. Volvi\u00f3 en 2003. Se qued\u00f3 dos a\u00f1os dando clases en la Escuela de Letras de la UCV y trabajando en la\u00a0<strong>Fundaci\u00f3n Bigott<\/strong>. En 2005 se fue a\u00a0<strong>Buenos Aires<\/strong>, donde naci\u00f3 su hijo. Ha trabajado all\u00e1 dando talleres literarios, escribiendo libros por encargo y colaborando para la\u00a0<strong>Revista \u00d1<\/strong>\u00a0del diario\u00a0<em>Clar\u00edn<\/em>, tambi\u00e9n para el suplemento cultural del diario\u00a0<em>Perfil<\/em>. Sus dos novelas,\u00a0<em>Bajo tierra<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Happening<\/em>, fueron reeditadas en\u00a0<strong>Argentina<\/strong>, as\u00ed como el libro de cr\u00f3nicas\u00a0<em>El pa\u00eds del escritor<\/em>. \u00abNo s\u00e9 si soy un escritor de la\u00a0<strong>di\u00e1spora<\/strong>, pero s\u00ed de la temprana emigraci\u00f3n\u00bb, dice. La Editorial Pre-Textos, en\u00a0<strong>Espa\u00f1a<\/strong>, est\u00e1 por editarle lo que el mismo Valle califica como una novela de p\u00e9rdida y recuperaci\u00f3n del amor. \u00abUn concepto\u00bb, el del amor, \u00abque ha sido manoseado por el poder y que he querido rescatar de su manipulaci\u00f3n obscena\u00bb. Se titula\u00a0<em>Amar a Olga<\/em>.<\/p>\n<p>Rescatar el amor de la perversi\u00f3n de la neolengua chavista. O la alegr\u00eda misma, que ahora forma parte de unas categor\u00edas donde las cosas significan lo contrario de lo que dice el diccionario. Hay\u00a0<strong>escritores venezolanos<\/strong>\u00a0que est\u00e1n afuera, que ya lo estaban antes de la di\u00e1spora porque siempre tuvieron la pulsi\u00f3n de hacerse afuera sin dejar de mirar adentro. El mismo Valle o los casos M\u00e9ndez Gu\u00e9dez, Karina Sainz o Juan Carlos Chirinos en Madrid: con o sin tragedia se hubiesen instalado lejos. No forman parte de la di\u00e1spora propiamente dicha pero igual llevan\u00a0<strong>el pa\u00eds a cuestas<\/strong>\u00a0y eso se nota y eso es lo que importa (al menos en esta s\u00edntesis).\u00a0<strong>Daniel Centeno<\/strong>\u00a0es de esa camada medio n\u00f3mada y abord\u00f3 en\u00a0<em>La vida alegre<\/em>\u00a0el tono irresponsable, festivo y sincr\u00e9tico de dos perdedores cuya sensibilidad yace en el fondo -como un poso sedimentado de ron con miel- del talante caribe\u00f1o. El libro, editado por Alfaguara, ha sido elogiado por el nicarag\u00fcense Sergio Ram\u00edrez y se est\u00e1 vendiendo muy bien en\u00a0<strong>M\u00e9xico<\/strong>.<\/p>\n<p>Hay textos que significan un\u00a0<strong>soplo de frescura<\/strong>\u00a0ante el machacante peso de lo opresivo. El horror de una dictadura tambi\u00e9n se combate con humor o vampiros, como hizo la periodista\u00a0<strong>Michelle Roche<\/strong>\u00a0en\u00a0<em>Malasangre<\/em>, de Anagrama. O con viajes de iniciaci\u00f3n a\u00a0<strong>Par\u00eds<\/strong>, como al parecer hizo\u00a0<strong>Oscar Marcano<\/strong>\u00a0en su\u00a0<em>Los inmateriales<\/em>, presentado esta semana: m\u00e1s de quinientas p\u00e1ginas que vienen a alegrarle la vida al lector en medio de la\u00a0<strong>pandemia<\/strong>, seg\u00fan el editor Manuel Borr\u00e1s.<\/p>\n<div class=\"wp-block-group\">\n<div class=\"wp-block-group__inner-container\">\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-11999\" src=\"https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-1024x1024.png\" sizes=\"(max-width: 159px) 100vw, 159px\" srcset=\"https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-1024x1024.png 1024w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-300x300.png 300w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-150x150.png 150w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-768x768.png 768w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-585x585.png 585w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-220x220.png 220w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-80x80.png 80w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x.png 1050w\" alt=\"\" width=\"159\" height=\"158\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-style-large\"><p>\u201cSe asume la escritura para exorcizar demonios, eso es una verdad como un templo\u201d<\/p><\/blockquote>\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-dots\" \/>\n<\/div>\n<\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-center\">\u2026<\/h2>\n<p><strong>Ben Am\u00ed Fihman<\/strong>,\u00a0<strong>caraque\u00f1o<\/strong>\u00a0de ascendencia jud\u00eda que vive actualmente en\u00a0<strong>Par\u00eds<\/strong>, ha escrito dos novelas que, bajo una l\u00e1mina de escarnecida iron\u00eda, revelan agridulce nostalgia:\u00a0<em>El espejo siam\u00e9s<\/em>\u00a0(Oscar Todtmann Editores, Caracas, 2017) y\u00a0<em>Segunda mano<\/em>\u00a0(Kalathos Ediciones, Madrid, 2018). Fihman, quien por a\u00f1os edit\u00f3 la revista\u00a0<em>Exceso<\/em>, apunta a la Gran Venezuela y algunos de sus personajes ic\u00f3nicos, un poco disfrazados para despistar.<\/p>\n<p>Kalathos Ediciones es la m\u00e1s prol\u00edfica de las editoriales venezolanas instaladas en Espa\u00f1a. Lleva 35 t\u00edtulos publicados en cuatro a\u00f1os; entre los t\u00edtulos exitosos, la novela\u00a0<em>Los a\u00f1os sin juicio<\/em>, de\u00a0<strong>Federico Vegas<\/strong>, quien vive actualmente en\u00a0<strong>M\u00e9xico<\/strong>, y el pu\u00f1ado de cr\u00f3nicas contenido en\u00a0<em>Sangre y asfalto \/ 135 d\u00edas en las calles de Venezuela<\/em>, a cargo de la periodista\u00a0<strong>Carol Prunhuber<\/strong>. Ella, quien tiene d\u00e9cadas fuera de su pa\u00eds pero se ha mantenido al tanto, visit\u00e1ndolo cada vez que puede para recoger testimonios. Varias de las v\u00edctimas que retrat\u00f3 en el libro de Kalathos viven ahora en\u00a0<strong>Espa\u00f1a<\/strong>, incluso la chica que es levantada en vilo por guardias nacionales, de la foto de la cubierta.<\/p>\n<p><strong>Antonio Mu\u00f1oz Molina<\/strong>\u00a0present\u00f3, precisamente, en\u00a0<em>Casa de Am\u00e9rica<\/em>\u00a0(febrero de 2018), el volumen de cr\u00f3nicas\u00a0<em>Siete sellos<\/em>\u00a0\/\u00a0<em>Cr\u00f3nicas de la Venezuela revolucionaria<\/em>\u00a0de esta editorial y lo hizo de una manera tan comprometida y con tan alto grado de\u00a0<strong>empat\u00eda<\/strong>\u00a0que conmovi\u00f3 a la audiencia. Habl\u00f3 de la importancia de la palabra, del sentido del orden y de la necesidad que siente quien debe huir de una situaci\u00f3n dictatorial de ser escuchado. Dijo que todas las dictaduras intentan saquear el idioma, pero que es\u00a0<strong>responsabilidad<\/strong>\u00a0de quienes luchan contra tales reg\u00edmenes restaurar la palabra para contar la\u00a0<strong>realidad<\/strong>. Dijo tambi\u00e9n, al alabar la calidad literaria de muchas de las cr\u00f3nicas (se trata de una selecci\u00f3n de trabajos publicados en diferentes medios por varios escritores o periodistas), que\u00a0<em>Siete sellos<\/em>\u00a0tiene algo de apocal\u00edptico porque \u00abuno ve que se refiere a un mundo que es realmente invivible\u00bb.<\/p>\n<p>Lo del concepto orden que capt\u00f3\u00a0<strong>Mu\u00f1oz Molina<\/strong>\u00a0en ese grupo de textos debe tomarse en cuenta: A \u00e9l le pareci\u00f3 una lecci\u00f3n\u00a0<strong>escalofriante<\/strong>\u00a0(esa fue la palabra que utiliz\u00f3) constatar en su contenido que, aparte de la situaci\u00f3n de\u00a0<strong>injusticia<\/strong>, el clima de\u00a0<strong>corrupci\u00f3n<\/strong>\u00a0y el hecho incontestable de vivir en dictadura, cada\u00a0<strong>venezolano<\/strong>\u00a0afronta una situaci\u00f3n todav\u00eda m\u00e1s pavorosa: \u00abLa falta de orden en el sentido profundo de la palabra: contar con un\u00a0<strong>entorno<\/strong>\u00a0que sea predecible y no amenazador. Predecible, al menos, en la manera limitada en que pueden serlo los asuntos humanos\u00bb.<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-11998\" src=\"https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA3@1.5x-1024x733.png\" sizes=\"(max-width: 553px) 100vw, 553px\" srcset=\"https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA3@1.5x-1024x733.png 1024w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA3@1.5x-300x215.png 300w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA3@1.5x-768x549.png 768w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA3@1.5x-1536x1099.png 1536w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA3@1.5x-2048x1465.png 2048w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA3@1.5x-585x419.png 585w\" alt=\"\" width=\"553\" height=\"396\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-center\">\u2026<\/h2>\n<p>Los pueblos nunca se equivocan, dijo una vez\u00a0<strong>Rafael Caldera<\/strong>\u00a0tras perder unas elecciones.<\/p>\n<p>No, claro que se equivocan; en ocasiones se equivocan con contumacia.\u00a0<strong>Venezuela<\/strong>\u00a0sufre las consecuencias de una fascinaci\u00f3n encendida por un cantama\u00f1anas populista. Un militar golpista no vale para se\u00f1alar ning\u00fan camino nuevo. La desgraciada \u00abrevoluci\u00f3n\u00bb tuvo r\u00e9plicas en varios\u00a0<strong>pa\u00edses latinoamericanos<\/strong>\u00a0y ha provocado un\u00a0<strong>\u00e9xodo<\/strong>\u00a0de\u00a0<strong>m\u00e1s de cinco millones de personas<\/strong>, nunca visto en esa parte del mundo. Un amigo venezolano que vino a Madrid me dijo: \u00abTodav\u00eda est\u00e1 por escribirse la gran novela sobre lo que ha pasado y est\u00e1 pasando en Venezuela\u00bb. Quiz\u00e1, porque lo que tenemos delante es un\u00a0<strong>rompecabezas<\/strong>\u00a0absurdo y debe de costar mucho armarlo. Lo que hay, literariamente hablando, son piezas sueltas de ese rompecabezas. El ensayista zuliano\u00a0<strong>Miguel \u00c1ngel Campos<\/strong>\u00a0escribi\u00f3 en uno de sus trabajos algo que me parece fundamental: \u00abSi la realidad resulta m\u00e1s desquiciante que cualquier ficci\u00f3n, debe ser abordada desde la perspectiva de los intentos parciales y en consecuencia fallidos; es la \u00fanica posibilidad de reconocerla desde dentro\u00bb.<\/p>\n<div class=\"wp-block-group\">\n<div class=\"wp-block-group__inner-container\">\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-11999\" src=\"https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-1024x1024.png\" sizes=\"(max-width: 157px) 100vw, 157px\" srcset=\"https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-1024x1024.png 1024w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-300x300.png 300w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-150x150.png 150w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-768x768.png 768w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-585x585.png 585w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-220x220.png 220w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x-80x80.png 80w, https:\/\/lagranaldea.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/21-03-2021-LITERATURA4@1.5x.png 1050w\" alt=\"\" width=\"157\" height=\"156\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-style-large\"><p>\u201cTerneros son los venezolanos para el r\u00e9gimen, es dif\u00edcil que ese s\u00edmil se comprenda afuera\u201d<\/p><\/blockquote>\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-dots\" \/>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Uno se lleva esa realidad donde quiera que vaya, de modo que sigue tratando de reconocerla desde dentro.<\/p>\n<p>No hay ni habr\u00e1 Gran Novela de la Di\u00e1spora o de la Tragedia Chavista. La realidad es demasiado\u00a0<strong>desconcertante y dram\u00e1tica<\/strong>. Evoluciona y se ramifica. El rompecabezas nunca se va a completar. Pensaba que la de Fernando Vegas ir\u00eda en esta direcci\u00f3n ambiciosa, pero no, es un gran fresco de una psiquis en las mazmorras de un Estado carcelero por vocaci\u00f3n. A ello se constri\u00f1e, con ello se conforma. Solo eso ya necesitar\u00eda un comentario aparte.<\/p>\n<h2 class=\"has-text-align-center\">\u2026<\/h2>\n<p>Se asume la escritura para exorcizar demonios, eso es una verdad como un templo. Ahora uno, que est\u00e1 m\u00e1s o menos en la tesitura de aquellos republicanos (o no republicanos) que conoci\u00f3 en\u00a0<strong>Caracas<\/strong>\u00a0y que admir\u00f3 o fueron amigos de su pap\u00e1 o tuvo como profesores (<strong>Manuel P\u00e9rez Vila<\/strong>, por ejemplo) o le\u00eda en\u00a0<strong>El Nacional<\/strong>\u00a0(<strong>Santiago Magari\u00f1os<\/strong>\u00a0o el viejo\u00a0<strong>RAS<\/strong>, por ejemplo), los que llegaron y nunca se devolvieron, uno que est\u00e1 m\u00e1s o menos en su misma tesitura, repito, se pregunta por qu\u00e9 carajos no los aprovech\u00f3 m\u00e1s, por qu\u00e9 no les exprimi\u00f3 hasta la \u00faltima palabra persigui\u00e9ndolos todo el d\u00eda con un grabador y una libreta en las manos, anot\u00e1ndolo todo,\u00a0<strong>hasta su \u00faltimo suspiro<\/strong>. Nunca los valor\u00f3 lo suficiente. Uno nunca tuvo\u00a0<strong>plena conciencia<\/strong>\u00a0de cu\u00e1nta verdad y vida encerraban sus melancol\u00edas, sus rabietas, sus experiencias arrastradas desde la Guerra Civil, en muchos casos, o desde la persecuci\u00f3n o el estraperlo.<\/p>\n<p>Uno le debe algo a cada uno de ellos. De Santiago Magari\u00f1os nunca supe, hasta hace nada, que estuvo a punto de acabar en\u00a0<strong>Paracuellos<\/strong>. Ahora voy a Paracuellos a hacer una cr\u00f3nica del sitio y de sus circunstancias. S\u00e9 que los espa\u00f1oles han hecho cientos pero ninguna de ellas tendr\u00e1 el acercamiento que uno, desde el otro lado del mundo, puede dar. Porque uno est\u00e1 condenado a eso, a escribir desde el otro lado. Es una condena y a la vez una\u00a0<strong>oportunidad<\/strong>.<\/p>\n<p>Es imposible recapitular y mencionarlos a todos pero recuerdo al fil\u00f3sofo\u00a0<strong>Juan Nu\u00f1o<\/strong>\u00a0y su rabieta por lo de la e\u00f1e en peligro de desaparici\u00f3n, cuando firm\u00f3 su art\u00edculo semanal en\u00a0<em>El Nacional<\/em>\u00a0como\u00a0<em>Juan Nuno<\/em>. En\u00a0<strong>Espa\u00f1a<\/strong>\u00a0lo deben conocer por ser el padre de la ensayista\u00a0<strong>Ana Nu\u00f1o<\/strong>\u00a0y poco m\u00e1s. En 1992 un grupo de amigos quisimos hacer un documental con testimonios de eminentes\u00a0<strong>inmigrantes<\/strong>, aprovechando la celebraci\u00f3n de los 500 a\u00f1os del encuentro entre estos dos mundos. Buscamos personajes espa\u00f1oles de diferentes \u00e1reas. Fue la \u00fanica vez que estuve en su casa de\u00a0<strong>San Bernardino<\/strong>\u00a0y me dijo, entre otras cosas, que \u00e9l se sent\u00eda, desde siempre, en medio del Atl\u00e1ntico. Justo en el medio. Creo que esa sola frase de Nu\u00f1o, por lo dem\u00e1s feliz de que lo film\u00e1ramos para ese documental que nunca sali\u00f3 al aire, era y sigue siendo, ahora lo comprendo bien, un breve relato dentro del g\u00e9nero de la\u00a0<em>literatura de la di\u00e1spora<\/em>.<\/p>\n<div class=\"post-footer\">\n<p><span style=\"color: #808080;\"><em>*Todo lo de Golcar Rojas se consigue en Amazon, \u00e9l mismo hace la maquetaci\u00f3n y el dise\u00f1o de cubierta, \u00e9l mismo imprime ejemplares bajo demanda.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\"><em>@sdelanuez<\/em><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"wpex-oembed-wrap wpex-clr\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"x9xKOhKPKX\"><p><a href=\"https:\/\/lagranaldea.com\/2021\/03\/21\/existe-una-literatura-de-la-diaspora-venezolana\/\">\u00bfExiste una literatura de la di\u00e1spora venezolana?<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"&#171;\u00bfExiste una literatura de la di\u00e1spora venezolana?&#187; &#8212; La Gran Aldea\" src=\"https:\/\/lagranaldea.com\/2021\/03\/21\/existe-una-literatura-de-la-diaspora-venezolana\/embed\/#?secret=x9xKOhKPKX\" data-secret=\"x9xKOhKPKX\" width=\"600\" height=\"338\"  marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"post-content-share-mobile-contaner\"><\/div>\n<div class=\"post-switch post-swtich-style1\">\n<div class=\"row\">\n<div class=\"col-md-6\">\n<div class=\"post-switch-item \">\n<div class=\"post-switch-item-content\">\n<div class=\"post-switch-item-right\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pa\u00eds se lleva donde quiera que se vaya, de modo que se sigue tratando de reconocerlo desde dentro. No hay ni habr\u00e1 Gran Novela de la Di\u00e1spora o de la Tragedia Chavista. La realidad es demasiado desconcertante y dram\u00e1tica.&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2228,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-2226","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2226","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2226"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2226\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2228"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2226"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2226"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2226"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}