 
{"id":2870,"date":"2021-09-14T17:04:21","date_gmt":"2021-09-14T17:04:21","guid":{"rendered":"http:\/\/venamerica.org\/home\/?p=2870"},"modified":"2021-09-14T17:04:21","modified_gmt":"2021-09-14T17:04:21","slug":"venezuela-se-puede-recuperar-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/venamerica.org\/home\/venezuela-se-puede-recuperar-i\/","title":{"rendered":"\u00bfVenezuela se puede recuperar? (I)"},"content":{"rendered":"<p>Por\u00a0<a href=\"https:\/\/www.elnacional.com\/author\/col-hgarcialarralde\/\"><strong>Humberto Garc\u00eda Larralde<\/strong><\/a><br \/>\nseptiembre 14, 2021<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.elnacional.com\/author\/col-hgarcialarralde\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.elnacional.com\/author\/col-hgarcialarralde\/<\/a><\/p>\n<p>La \u00fanica respuesta seria a la pregunta que encabeza este art\u00edculo es: depende. Es menester aclarar, adem\u00e1s, qu\u00e9 se entiende por \u201crecuperar\u201d. Si se piensa en recrear condiciones parecidas a las disfrutadas por Venezuela en los a\u00f1os setenta o, incluso, los noventa, la respuesta es un rotundo NO. Mucho menos el consumo dispendioso alimentado por el reparto de la renta que instrument\u00f3 Ch\u00e1vez cuando el precio del crudo super\u00f3 los 100 d\u00f3lares el barril. A esas situaciones es imposible retornar y mientras m\u00e1s r\u00e1pidamente nos convenzamos de ello, mejor. De lo contrario, no podremos superar los retos que plantea la recuperaci\u00f3n del pa\u00eds, postrado por la hecatombe infligida por la gesti\u00f3n chavomadurista.<\/p>\n<p>Si lo que se aspira es lograr mejoras sostenibles en la vida de la poblaci\u00f3n que superen en el tiempo el nivel recordado de los per\u00edodos referidos, la respuesta es un SI, condicional. Tiene que ver con la capacidad de los venezolanos de sortear exitosamente la complejidad de este desaf\u00edo. Como tiene tantas aristas, en este breve escrito apenas rozaremos algunas de ellas.<\/p>\n<p>Empecemos por el \u00e1mbito de lo econ\u00f3mico. Se suele examinar empezando con un arqueo de los recursos con que cuenta Venezuela. Desde primaria se nos ense\u00f1a que dispone de una rica dotaci\u00f3n de yacimientos minerales, entre estos, las reservas petroleras m\u00e1s grandes del mundo; tierras de variada calidad que, no obstante, sirven para sustentar una agricultura y una ganader\u00eda competitiva en muchos rubros; una topograf\u00eda variada y atractiva para la promoci\u00f3n del turismo; abundantes costas con playas, puertos, ensenadas; un clima agradable, con mucho sol; disponibilidad abundante de agua; ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica favorable, etc. Es decir, en el \u201chaber\u201d, Venezuela exhibe ventajas comparativas cl\u00e1sicas bastante prometedoras.<\/p>\n<p>Si extendemos el examen a las ventajas que deben ser creadas para una mayor competitividad, la descripci\u00f3n no es tan favorable. La infraestructura vial, de puertos, aeropuertos y de servicios existente, antes envidia de otros pa\u00edses de la regi\u00f3n, est\u00e1 colapsada y en mal o p\u00e9simo estado. Pero \u201cest\u00e1\u201d. La planta industrial, de empresas del campo, comerciales y de servicios que, en el pasado, se benefici\u00f3 de una moneda fuerte para importar maquinaria moderna, equipos e insumos, est\u00e1 severamente vapuleada por la p\u00e9sima gesti\u00f3n econ\u00f3mica del chavo-madurismo. El sistema financiero, por su parte, se ha encogido a\u00fan m\u00e1s que la econom\u00eda y tiene escas\u00edsima capacidad para apalancar negocios.<\/p>\n<p>Los recursos humanos con que cuenta el pa\u00eds, producto de un sistema educativo de cobertura universal e inclusiva, de la capacitaci\u00f3n y especializaci\u00f3n vinculada a actividades productivas y comerciales, como de la formaci\u00f3n profesional en institutos de educaci\u00f3n superior, se encuentran diezmados por sueldos miserables y el deterioro en sus condiciones de vida (alimentaci\u00f3n, seguridad, salud, vivienda). Muchos talentos han migrado, encontr\u00e1ndose dispersos en la di\u00e1spora de venezolanos. Y las universidades nacionales que, en el pasado, exhib\u00edan enclaves de excelencia a la altura de sus pares internacionales, se han visto aplastadas por el fascismo chavista, arrasando con muchos de sus logros. Venezolanos brillantes, experimentados, altamente calificados o con aptitudes y destrezas provechosas, no encuentran donde aplicar sus talentos o decidieron hace rato buscar fortuna afuera.<\/p>\n<p>Estas insuficiencias y otras que se omiten por razones de espacio abultan el \u201cdebe\u201d de esta contabilidad.<\/p>\n<p>Si se profundiza un poco m\u00e1s, deben ponderarse las condiciones de los intangibles, tan decisivos en el mundo actual. Se trata de las interacciones entre los distintos actores sociales, econ\u00f3micos, pol\u00edticos y culturales, como del ambiente (incentivos, oportunidades) para el despliegue creativo y la innovaci\u00f3n. Aquello que llaman \u201ccapital social\u201d, fundado en la confianza, la asociatividad y el compromiso con los pares, se ha visto perjudicado por un estatismo centralista que ha pretendido imponer sus pautas hasta en la esfera privada de las gentes, con el pretexto de una \u201crevoluci\u00f3n\u201d que solo sirve para que una nueva oligarqu\u00eda expolie el pa\u00eds. Castr\u00f3 la participaci\u00f3n ciudadana proactiva. La iniciativa privada se encuentra reprimida con controles, regulaciones e intervenciones. La falta de garant\u00edas jur\u00eddicas a la propiedad y procesales disuade la inversi\u00f3n y el desarrollo de nuevos proyectos. Ello se ha agravado a\u00fan m\u00e1s por la inflaci\u00f3n, el derrumbe del sector externo y el colapso de la gesti\u00f3n estatal. Un tejido industrial ra\u00eddo empobrece significativamente las sinergias positivas entre empresas, proveedores y servicios, tan importante para la competitividad. El deterioro de las universidades y otros centros de investigaci\u00f3n, junto a la inestabilidad e incertidumbre existente, inhibe la innovaci\u00f3n y el desarrollo de nuevas tecnolog\u00edas o soluciones a los problemas del pa\u00eds, como las actividades creativas en general. Ello ocurre en el marco de un r\u00e9gimen enemigo del emprendimiento y dedicado a reforzar la cultura rentista a trav\u00e9s de pr\u00e1cticas clientelares diversas, haciendo que la gente dependa del reparto estatal.<\/p>\n<p>Si se suponen condiciones para sostener tasas de crecimiento del PIB del 5% anual a partir del pr\u00f3ximo a\u00f1o, tardar\u00e1n m\u00e1s de 30 a\u00f1os para alcanzar el nivel de 2013. Con Maduro, se encogi\u00f3 en 80% desde ese a\u00f1o. Un examen muy somero de la econom\u00eda venezolana revela una capacidad ociosa, en t\u00e9rminos de recursos no utilizados o subutilizados, gigantesca. Conindustria revela que la industria trabaja hoy en torno a 20% de su capacidad; las tres cuartas partes de las empresas existentes en 1999 han desaparecido. Situaciones an\u00e1logas afectan a la agricultura, el comercio, los servicios y la construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero tiene un lado positivo. No es temerario pronosticar que, con un formidable impulso financiero inicial y en condiciones que permitiesen un aprovechamiento acelerado y eficaz de tantos recursos ociosos, la meta referida podr\u00eda alcanzarse en mucho menos tiempo, quiz\u00e1s la mitad. Con la ventaja de un nivel de vida mucho m\u00e1s robusto, equitativo y enriquecedor, pues descansar\u00eda sobre incrementos sostenidos de la productividad, solo posibles en ambientes que incentivan la inversi\u00f3n vigorosa y que ofrecen oportunidades para que todos puedan beneficiarse de la aplicaci\u00f3n provechosa de sus talentos y habilidades. Se trata no solo de aproximarnos velozmente a lo que en econom\u00eda llaman la frontera de posibilidades de producci\u00f3n del pa\u00eds \u2013que, en estos momentos, se encuentra totalmente desdibujada y difusa\u2013, sino de desatar una din\u00e1mica que va expandiendo aceleradamente sus horizontes, moldeando sus contornos en respuesta a las capacidades competitivas desplegadas. Los agentes de este \u201cmilagro\u201d constituyen la otra cara, la positiva, de los intangibles referidos en el par\u00e1grafo de arriba<\/p>\n<p>\u00bf<em>Wishful thinking<\/em>? Restringi\u00e9ndonos, por ahora, a lo econ\u00f3mico, la \u00fanica posibilidad real de recuperar a Venezuela es aspirar a lo que, en otros tiempos y \u00e1mbitos, habr\u00eda de tomarse como una fantas\u00eda. La destrucci\u00f3n ha sido demasiado como para restringir nuestros horizontes en niveles m\u00e1s \u201crealistas\u201d por modestos. Y bajo el r\u00e9gimen actual, toda posible mejora ser\u00eda ag\u00f3nica, lenta y escasa. \u00bfY cu\u00e1l es la clave que evita que estas reflexiones se vean como ilusiones irrealizables? Las instituciones.<\/p>\n<p>Como habremos de recordar, las instituciones son, en esencia, las reglas de juego con los cuales se dotan los integrantes de un colectivo social, en este caso, la naci\u00f3n venezolana. Estas no caen del cielo ni provienen de una intervenci\u00f3n extranjera; debemos construirlas los venezolanos. En momentos de crisis tan profundas como la nuestra, es el \u00e1mbito por excelencia de la pol\u00edtica. Pone a prueba, sobre todo, la capacidad de liderazgo, pues implica un cambio radical de nuestra cultura pol\u00edtica tradicional y de la forma como se ha venido conduciendo Venezuela hasta ahora.<\/p>\n<p>Olvid\u00e9monos de una bonanza petrolera s\u00fabita que nos inunde, como en el pasado, de fabulosos ingresos o de un acuerdo inesperado que permita al pa\u00eds acceder a ingentes ayudas financieras externas como soluci\u00f3n. Sin instituciones s\u00f3lidas que generen confianza y estimulen lo mejor de nosotros mismos, ser\u00e1 imposible aspirar a condiciones de vida dignas y enriquecedoras. Significan la ant\u00edtesis de lo existente hoy. En un pr\u00f3ximo escrito abordaremos algunas reflexiones sobre este papel de las instituciones.<\/p>\n<p>Por:\u00a0 <a href=\"mailto:humgarl@gmail.com\">humgarl@gmail.com<\/a> Humberto Garc\u00eda Larralde Economista, profesor titular (jubilado) de la UCV e Individuo de N\u00famero de la Academia Nacional de Ciencias Econ\u00f3micas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por\u00a0Humberto Garc\u00eda Larralde septiembre 14, 2021 https:\/\/www.elnacional.com\/author\/col-hgarcialarralde\/ La \u00fanica respuesta seria a la pregunta que encabeza este art\u00edculo es: depende. Es menester aclarar, adem\u00e1s, qu\u00e9 se entiende por \u201crecuperar\u201d. 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