 
{"id":2970,"date":"2021-10-30T16:32:19","date_gmt":"2021-10-30T16:32:19","guid":{"rendered":"http:\/\/venamerica.org\/home\/?p=2970"},"modified":"2021-10-30T16:32:19","modified_gmt":"2021-10-30T16:32:19","slug":"a-la-conciencia-universitaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/venamerica.org\/home\/a-la-conciencia-universitaria\/","title":{"rendered":"A la conciencia universitaria"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_2972\" style=\"width: 706px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-2972\" class=\"wp-image-2972 size-full\" src=\"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ciudad-universitaria-LUZ.jpg\" alt=\"\" width=\"696\" height=\"495\" srcset=\"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ciudad-universitaria-LUZ.jpg 696w, https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ciudad-universitaria-LUZ-300x213.jpg 300w, https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ciudad-universitaria-LUZ-350x249.jpg 350w\" sizes=\"(max-width: 696px) 100vw, 696px\" \/><p id=\"caption-attachment-2972\" class=\"wp-caption-text\">Foto: venezuelausa.org<\/p><\/div>\n<p>Neuro J. Villalobos Rinc\u00f3n<br \/>\n<a href=\"mailto:nevillarin@gmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">nevillarin@gmail.com<\/a><\/p>\n<p><strong><em>\u201cAnte la terca realidad que nos conmueve, no es posible colocarse una venda que haga transl\u00facida la conciencia y se acepte como algo normal la injusticia.\u201d<\/em> Neuro J. Villalobos Rinc\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>Escribir sobre la Universidad venezolana y su rol trascendente en la sociedad no es nada f\u00e1cil, sobre todo cuando se ha tenido responsabilidad en la conducci\u00f3n de una de ellas, no por la gracia de un mandatario, sino por la voluntad democr\u00e1tica de su comunidad profesoral y estudiantil. En mi caso particular, sobre ella y mi experiencia vital en La Universidad del Zulia, mi pensamiento est\u00e1 plasmado en tres libros, un ensayo y en los art\u00edculos period\u00edsticos semanales en varios peri\u00f3dicos y revistas que complementan esa labor desde el a\u00f1o 1972, dos a\u00f1os despu\u00e9s de haber ingresado como empleado a LUZ, hasta el presente. Sin embargo, esta rese\u00f1a la hago porque varios universitarios amigos, casi en tono de reclamo, me exigen que \u201cescriba algo\u201d sobre la situaci\u00f3n universitaria actual.<\/p>\n<p>Recuerdo que hace m\u00e1s de una d\u00e9cada, el profesor Am\u00e9rico Gollo escribi\u00f3 un art\u00edculo que titul\u00f3:\u201dY d\u00f3nde diablos se escondieron?, dirigido a la comunidad universitaria para hacerla despertar de su impasividad. Su respuesta la resumi\u00f3 en una frase lapidaria: \u201cLa Universidad muere en su soledad colmada de silencio, vac\u00edo, miedo.\u201d C\u00f3mo sigue ahora. Ese art\u00edculo me inspir\u00f3 otro que titul\u00e9 : \u201c El peso del silencio\u201d,\u00a0 para unirme al reclamo que se le hac\u00eda a la Universidad Venezolana de entonces por su mudez.<\/p>\n<p>Hoy el reclamo generalizado es el mismo, pero, aunque sus causas pueden ser distintas, sus consecuencias son nefastas. En la obscuridad de la noche el crimen trabaja a sus anchas y en la obscuridad del saber se regodea la ignorancia y la falsa valentia, al extremo de que el s\u00e1trapa y sus compinches se han atrevido a ultrajar y a horadar con su planta insolente el recinto de la Universidad Central de Venezuela, s\u00edmbolo por excelencia de la majestad universitaria del pa\u00eds. Acto seguido nombr\u00f3 una ministra para el sector y una \u201cprotectora\u201d para la UCV, como si el solo t\u00edtulo profesional obtenido quien sabe de qu\u00e9 manera, las habilitara para el desempe\u00f1o de esos cargos y que las universidades necesitaran de la \u201cprotecci\u00f3n\u201d del demonio de la guarda.<\/p>\n<p>Nuestras universidades son casas del saber, de las que vencen las sombras,\u00a0 de las que han demostrado\u00a0 que despu\u00e9s de las nubes se consigue al radiante sol y que por tanto ellas son ventanas abiertas permanentemente para recibir la claridad que irradian las ciencias. No en balde, los venezolanos somos el grupo migrante con mayor nivel educativo en USA y convencido estoy que es igual en todos los espacios del planeta hacia donde nos hemos visto obligados a emigrar, huyendo de quienes han colocado al pa\u00eds en el escandaloso y tenebroso \u00faltimo lugar del \u00edndice global de Estado de Derecho en el a\u00f1o 2021. Su puesto es el No. 139 de 139 pa\u00edses evaluados seg\u00fan la organizaci\u00f3n World Justice Project.<\/p>\n<p>En su art\u00edculo citado, el profesor Gollo se pregunta: D\u00f3nde est\u00e1 la verdad y quienes la persiguen?. La verdad es una b\u00fasqueda permanente y eso es lo que se procura encontrar desde las universidades para disipar la obscuridad de la ignorancia, la soberbia y la petulancia. Obviamente, por eso son perseguidas, atacadas y ultrajadas por pretendidos intelectuales y por delincuentes que desde la oscuridad de la noche se ocultan y mejor trabajan; por quienes consideran que \u201csantificar una mentira y enga\u00f1ar con buena conciencia\u201d es la actitud m\u00e1s acertada de la vida, y act\u00faan en consecuencia.<\/p>\n<p>El hombre no termina de entender que su vida es apenas un vuelo rasante en este mundo, por eso no deja de angustiarme el silencio, el vac\u00edo y el miedo que se aposenta de nuevo sobre la Universidad Venezolana que queremos y que otros tratan de destruir con descarado acierto; sobre todo en momentos en que peligra amenazadoramente su propia esencia, que nos obliga como universitarios, a autointerpelarnos porque la Universidad no puede ni debe permanecer callada e impasible por que su silencio pesa mucho y su inacci\u00f3n pesa demasiado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Neuro J. 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