 
{"id":363,"date":"2020-05-28T17:11:43","date_gmt":"2020-05-28T17:11:43","guid":{"rendered":"http:\/\/venamerica.org\/home\/?p=363"},"modified":"2020-05-28T17:19:20","modified_gmt":"2020-05-28T17:19:20","slug":"exhortacion-de-la-cev-28-05-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/venamerica.org\/home\/exhortacion-de-la-cev-28-05-2020\/","title":{"rendered":"Exhortacio\u0301n de la CEV, 28-05-2020"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>\u00abSE OYE UNA VOZ DE ALGUIEN QUE LLORA AMARGAMENTE\u201d (Jer 31,15) <\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>Necesitamos una concertaci\u00f3n entre todos y un acuerdo nacional inclusivo<\/em><\/strong><\/p>\n<p class=\"p2\">1. Estamos viviendo momentos muy problem\u00e1ticos en nuestro pa\u00eds; por una parte, compartimos con el mundo entero la grave situaci\u00f3n de la pandemia del COVID-19 que se extiende masivamente en el pa\u00eds, pero, por otra parte, sufrimos los estragos de los graves problemas econ\u00f3micos, pol\u00edticos y sociales que se intensifican cada d\u00eda m\u00e1s generando sufrimiento e incertidumbre en la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p2\">2. Los arzobispos y obispos de Venezuela, pastores de esta iglesia y hermanos que vivimos en medio de nuestro pueblo y optamos preferencialmente por los pobres, compartimos esta dram\u00e1tica situaci\u00f3n de dolor, violencia, y sufrimiento que padece la inmensa mayor\u00eda de los venezolanos y que hemos calificado como moralmente intolerable. La presencia de la pandemia no ha hecho sino poner en evidencia las m\u00faltiples carencias que sufre el pueblo y la incapacidad de dar respuestas adecuadas a ellas, m\u00e1s all\u00e1 de soluciones parciales, necesarias, pero insuficientes, pues los males hay que arrancarlos de ra\u00edz.<\/p>\n<p class=\"p2\">3. Las medidas de cuarentena social y aislamiento lograron frenar por un tiempo la cadena de contagio de la enfermedad. En la \u00faltima semana, ha aumentado alarmantemente el n\u00famero de contagiados. Algunos de ellos son venezolanos migrantes que, ante la crisis global, est\u00e1n regresando al pa\u00eds. Se imponen, adem\u00e1s del aislamiento al que son sometidos especialmente en las zonas fronterizas, programas de ayuda para su debida atenci\u00f3n y una digna reincorporaci\u00f3n social.<\/p>\n<p class=\"p2\">4. En esta dif\u00edcil situaci\u00f3n, hay que agradecer a los m\u00e9dicos, enfermeras y trabajadores del sector salud, por los esfuerzos que est\u00e1n haciendo al prestar la debida asistencia a los enfermos, sin contar muchas veces con los medicamentos, equipos e insumos en los centros de salud para evitar el contagio ni con la necesaria agilizaci\u00f3n del expendio de combustible para el cumplimiento de sus funciones. Es urgente, que, para el tratamiento de la enfermedad, las autoridades tomen m\u00e1s en cuenta las opiniones de los m\u00e9dicos, acad\u00e9micos e investigadores, as\u00ed como garantizar la libertad de los comunicadores en su deber de informar a la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p2\">5. La mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n ha tenido un gran comportamiento c\u00edvico, acatando la cuarentena y medidas sanitarias. En medio de las carencias, se han multiplicado gestos de solidaridad entre los vecinos y de atenci\u00f3n a los m\u00e1s pobres y desvalidos. La Iglesia cat\u00f3lica, conjuntamente con otras Iglesias cristianas y confesiones religiosas, est\u00e1n acompa\u00f1ando a la poblaci\u00f3n con la oraci\u00f3n continua y propuestas creativas. Las \u201cC\u00e1ritas\u201d, a nivel parroquial, diocesano y nacional, y otras organizaciones sociales siguen comprometidas en la atenci\u00f3n a las personas m\u00e1s vulnerables, al distribuir medicinas y alimentos en la medida de sus posibilidades. Se hace necesario elaborar, lo m\u00e1s pronto posible, con la amplia participaci\u00f3n de todos los sectores\u00a0sociales, una hoja de ruta de levantamiento de la cuarentena que incluya la facilitaci\u00f3n de la movilizaci\u00f3n de los trabajadores, la reactivaci\u00f3n de la econom\u00eda y del comercio, la apertura progresiva de los templos para las celebraciones lit\u00fargicas, en el respeto a las normas sanitarias que aconseje la emergencia. No se puede administrar la crisis solo como un arma de control social y pol\u00edtico.<\/p>\n<p class=\"p2\">6. No obstante, escuchamos en medio de la cuarentena social un inmenso clamor que sube al cielo ante el desamparo de millones de hombres y mujeres sin recursos econ\u00f3micos, sin comida, sin medicinas, sin trabajo, sin servicios adecuados de electricidad, agua, transporte, gas dom\u00e9stico y combustible. . Nuestro pueblo, todo, sin distinci\u00f3n, est\u00e1 inmerso en una cadena de calamidades. Como dice el profeta Jerem\u00edas: <i>\u201cse oye una voz de alguien que llora amargamente\u201d (Jr 31,1<\/i>5); por eso nos sentimos llamados como Jes\u00fas, quien \u201c<i>sinti\u00f3 compasi\u00f3n por las gentes porque estaban angustiadas y desamparadas<\/i>\u201d y les mostr\u00f3 el amor y misericordia de Dios (cf. <i>Mt <\/i>9,36), a hacernos eco de los sufrimientos y expectativas de la gente que llora amargamente, caminando juntos en la b\u00fasqueda de soluciones.<\/p>\n<p class=\"p2\">7. La merma de la capacidad de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de bienes se ve agravada porque en esta crisis muchas empresas y comercios que ya se ven\u00edan debilitando antes de la pandemia, no logran pagar a sus trabajadores. Econ\u00f3micamente vemos al pa\u00eds a la deriva, sin planes econ\u00f3micos ante la posibilidad del cierre de empresas y que muchos trabajadores queden sin empleo; igualmente ocurre con los trabajadores de la econom\u00eda informal que son la mayor\u00eda de ellos. Sin el sustento diario, habr\u00e1 m\u00e1s hambre y sufrimiento en las familias. El pa\u00eds est\u00e1 cerca de una quiebra econ\u00f3mica de grandes proporciones. El malestar de la gente por las m\u00faltiples carencias se ha expresado en diversas protestas que, en ocasiones, han sido reprimidas con violencia, pero no se puede contener el hambre con represi\u00f3n. Las actuaciones de algunos cuerpos de seguridad quedan en la oscuridad y constituyen en muchos casos violaciones a los derechos humanos. Se a\u00f1ade tambi\u00e9n el hostigamiento a algunos l\u00edderes comunitarios, periodistas y m\u00e9dicos, e incluso la persecuci\u00f3n y el encarcelamiento, sin el debido proceso, de algunos activistas pol\u00edticos.<\/p>\n<p class=\"p2\">8. Es inaceptable que contin\u00fae la situaci\u00f3n que vivimos. Ya ha quedado atr\u00e1s el tiempo de las palabras: debemos comprender no solo los s\u00edntomas, sino sus causas econ\u00f3micas, pol\u00edticas y sociales; no debemos reducirnos a aliviar los efectos, sino acompa\u00f1ar y alentar los procesos para que se den las transformaciones y los cambios necesarios a nivel pol\u00edtico, social y econ\u00f3mico. Lo m\u00e1s urgente a la vista de la inmensa cat\u00e1strofe nacional, material, institucional y social que padecemos es una acci\u00f3n moral de gran calado, una sacudida \u00e9tica y una convergencia pol\u00edtico-social que nos encauce hacia el gran deseo com\u00fan: un cambio fundamental que, partiendo de las necesidades y deseos del pueblo mayoritariamente sufriente, violentado en su dignidad y derechos, asuma en ejercicio de su soberan\u00eda el protagonismo de su propio destino de justicia, libertad y paz, todo esto enmarcado en el respeto a los derechos humanos y a la justa institucionalidad.<\/p>\n<p class=\"p2\">9. No es eliminando al que piensa diferente que se saldr\u00e1 de esta crisis, sino incluyendo en la b\u00fasqueda de soluciones concertadas a todos los factores pol\u00edticos y a las distintas instituciones que hacen vida en el \u00e1mbito nacional: militares, acad\u00e9micos, universitarios, empresarios, profesionales, estudiantes y trabajadores, organizaciones no gubernamentales, confesiones religiosas y todos en general. La desuni\u00f3n y el perenne enfrentamiento agravan la situaci\u00f3n y nos hunden m\u00e1s como pueblo. Venezuela no podr\u00e1 salir de esta situaci\u00f3n, si el pueblo todo no interpela definitivamente a las autoridades y al conjunto del liderazgo pol\u00edtico, social y cultural,\u00a0y se declara en emergencia nacional. Es urgente superar la actual exclusi\u00f3n pol\u00edtica, social, econ\u00f3mica y hasta espiritual, con la conciencia y voluntad inequ\u00edvocas de un cambio fundamental acordado con el m\u00e1ximo de legalidad y legitimidad, sin violencias y en paz. Para ello, urge lograr la reconciliaci\u00f3n y el perd\u00f3n, construyendo caminos de justicia y vida. Necesitamos un nuevo clima espiritual y liderazgos renovados que, superando la corrupci\u00f3n y el fraccionalismo, sean capaces de inspirar y movilizar los \u00e1nimos y el trabajo creativo de todos.<\/p>\n<p class=\"p2\">10. Llamamos, pues, escuchando a nuestro pueblo, a un acuerdo nacional inclusivo de largo alcance que salve a Venezuela de la grav\u00edsima crisis en la que se encuentra sumergida y a iniciar procesos para rescatar y recuperar el pa\u00eds social, pol\u00edtica y econ\u00f3micamente. Dejar el radicalismo y el favoritismo para pensar en los dem\u00e1s, en los pobres, en los olvidados de siempre, para que Venezuela vuelva a tener esperanza en la que todos cabemos sin distingos. La insostenibilidad moral de la situaci\u00f3n actual exige ese cambio radical, ir a la ra\u00edz, al fondo, en funci\u00f3n de la vida, libertad, solidaridad, fraternidad, exigidas por el Dios del amor y por la confesi\u00f3n de fe en la dignidad y fraternidad humanas. El mejor aporte que como ciudadanos podemos hacerle al pa\u00eds, es que desde nuestras instituciones sociales acompa\u00f1emos la b\u00fasqueda de una salida, que necesariamente pasa por la inclusi\u00f3n de todos, el dise\u00f1o de un nuevo modelo de pa\u00eds y la conformaci\u00f3n de instituciones p\u00fablicas, con valores democr\u00e1ticos, que sirvan al pueblo y procuren el desarrollo humano integral y social. Esto implicar\u00e1 nuevos liderazgos pol\u00edticos que enrumben al pa\u00eds hacia el progreso y se deslastren de ideolog\u00edas asfixiantes y t\u00f3xicas que generan sufrimiento y muerte. As\u00ed la esperanza renacer\u00e1 con disposici\u00f3n misericordiosa y samaritana.<\/p>\n<p class=\"p2\">11. El Venerable Doctor Jos\u00e9 Gregorio Hern\u00e1ndez, ejemplo de laico comprometido en el servicio de asistencia a los enfermos como m\u00e9dico abnegado y de investigador en la b\u00fasqueda de conocimientos cient\u00edficos para la curaci\u00f3n de diversas enfermedades, nos alienta y anima, en v\u00edsperas de su esperada beatificaci\u00f3n, a seguir el camino que \u00e9l transit\u00f3 como hombre, m\u00e9dico y cristiano comprometido con su pueblo. Jos\u00e9 Gregorio es un s\u00edmbolo de uni\u00f3n del pa\u00eds y camino de esperanza. La Virgen de Coromoto, patrona de Venezuela, nos bendiga en la culminaci\u00f3n de este mes de mayo dedicado a tantas devociones marianas e interceda ante Dios por el cese de la enfermedad y de la profunda crisis que vivimos.<\/p>\n<p class=\"p2\"><i>Caracas, 28 de mayo de 2020. <\/i><\/p>\n<p class=\"p2\"><i>Con nuestra bendici\u00f3n, <\/i><\/p>\n<p><strong>Los arzobispos y obispos de Venezuela <\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abSE OYE UNA VOZ DE ALGUIEN QUE LLORA AMARGAMENTE\u201d (Jer 31,15) Necesitamos una concertaci\u00f3n entre todos y un acuerdo nacional inclusivo 1. 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