 
{"id":6035,"date":"2025-12-15T23:39:23","date_gmt":"2025-12-15T23:39:23","guid":{"rendered":"https:\/\/venamerica.org\/home\/?p=6035"},"modified":"2025-12-16T01:10:25","modified_gmt":"2025-12-16T01:10:25","slug":"rol-de-las-nuevas-policias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/venamerica.org\/home\/rol-de-las-nuevas-policias\/","title":{"rendered":"Rol de las nuevas polic\u00edas"},"content":{"rendered":"<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-4920 alignnone\" src=\"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/logo_venamerica.jpg\" alt=\"\" width=\"234\" height=\"229\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Vicente M\u00e1rquez*<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18px;\"><strong>Advertencia al futuro gobierno democr\u00e1tico: Sin polic\u00eda firme ni coordinaci\u00f3n estrat\u00e9gica, la democracia ser\u00e1 reh\u00e9n del caos<\/strong><\/span><\/p>\n<p>El r\u00e9gimen que colapsa no entregar\u00e1 un Estado en ruinas solamente administrativas. Entregar\u00e1 algo peor: <strong>cuerpos policiales penetrados, contaminados y corro\u00eddos por delincuentes, asesinos, estructuras criminales y operadores entrenados para el sabotaje. <\/strong>Pretender lo contrario no es ingenuidad: es irresponsabilidad hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>La Venezuela postdictatorial no enfrentar\u00e1 solo criminalidad com\u00fan. Enfrentar\u00e1 <strong>estructuras h\u00edbridas: <\/strong>bandas armadas, mafias econ\u00f3micas, c\u00e9lulas de terrorismo urbano y redes de violencia organizada que actuar\u00e1n de forma coordinada para provocar zozobra social, atacar servicios esenciales, generar p\u00e1nico y erosionar la confianza ciudadana en la naciente democracia. Su objetivo ser\u00e1 claro: demostrar que el nuevo Estado \u201cno puede garantizar el orden\u201d y abrir paso a la nostalgia autoritaria.<\/p>\n<p>Frente a ese escenario, <strong>la<\/strong> <strong>selecci\u00f3n de los directores y altos mandos policiales ser\u00e1 una decisi\u00f3n de seguridad nacional, no un gesto pol\u00edtico ni una recompensa por lealtades partidistas.<\/strong> Cualquier improvisaci\u00f3n, cualquier nombramiento por amiguismo o cuotas pol\u00edticas, <strong>no ser\u00e1 un error: ser\u00e1 una traici\u00f3n al mandato de cambio<\/strong> y una invitaci\u00f3n abierta al sabotaje interno y externo.<\/p>\n<p>Debe decirse con absoluta claridad: <strong>no se puede combatir el crimen con estructuras policiales d\u00e9biles, complacientes o cooptadas,<\/strong> ni enfrentar el terrorismo con funcionarios temerosos de ejercer autoridad. <strong>El Estado democr\u00e1tico debe ser firme desde el primer d\u00eda,<\/strong> porque la debilidad inicial ser\u00e1 explotada sin piedad por quienes viven del caos.<\/p>\n<p>Por ello, el perfil de los futuros directores policiales <strong>debe ser innegociable:<\/strong><\/p>\n<p><strong>Primero<\/strong>: Integridad moral y \u00e9tica probada, sin sombras, sin pactos y sin silencios. En un Estado devastado por la complicidad, el silencio tambi\u00e9n es una forma de culpa. Quien call\u00f3 frente al crimen, quien mir\u00f3 hacia otro lado, quien \u201cse adapt\u00f3 para sobrevivir\u201d, no puede liderar una depuraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Segundo<\/strong>: Independencia absoluta del poder pol\u00edtico y de cualquier red criminal. La polic\u00eda democr\u00e1tica no puede ser instrumento de partidos ni brazo de persecuci\u00f3n ideol\u00f3gica, pero tampoco puede ser reh\u00e9n de mafias internas y externas. La obediencia debe ser exclusiva a la Constituci\u00f3n y la ley.<\/p>\n<p><strong>Tercero<\/strong>: Historial limpio, auditable y verificable, dentro y fuera del pa\u00eds. No bastan credenciales internas. Se requiere escrutinio real, cooperaci\u00f3n internacional, an\u00e1lisis patrimonial y revisi\u00f3n de v\u00ednculos pasados. La confianza se construye con pruebas, no con discursos.<\/p>\n<p><strong>Cuarto<\/strong>: Car\u00e1cter firme, liderazgo operativo y autoridad real. El pa\u00eds no necesita bur\u00f3cratas con rango, sino comandantes con decisi\u00f3n. La transici\u00f3n exigir\u00e1 confrontar estructuras criminales enquistadas\u00a0 en las comunidades, incluso dentro de las propias instituciones. Quien no est\u00e9 dispuesto a enfrentar, remover, sancionar y resistir presiones pol\u00edticas o criminales, no est\u00e1 capacitado para dirigir.<\/p>\n<p><strong>Quinto<\/strong>: Respeto irrestricto a los derechos humanos, no como consigna, sino como l\u00ednea roja estrat\u00e9gica. La mano firme del Estado democr\u00e1tico no es abuso ni barbarie. Es el uso leg\u00edtimo, proporcional y legal de la fuerza. La violaci\u00f3n de derechos humanos no fortalece la autoridad: la destruye y legitima a los violentos.<\/p>\n<p>Ahora bien, firmeza no es solo depuraci\u00f3n interna. El nuevo gobierno debe asumir que bandas armadas, mafias y estructuras terroristas heredadas del r\u00e9gimen actuar\u00e1n deliberadamente para crear caos social: ataques a comunidades, sabotaje de servicios, violencia selectiva, disturbios inducidos. Frente a eso, la respuesta del Estado debe ser clara: <strong>tolerancia cero<\/strong>.<\/p>\n<p>Esto exige:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Depuraci\u00f3n inmediat<\/strong>a y profunda de los cuerpos policiales, sin gradualismos paralizantes. Cada funcionario comprometido con el crimen es un enemigo interno del Estado de derecho.<\/li>\n<li><strong>Uso estrat\u00e9gico<\/strong> de inteligencia institucional, profesional y controlada, para identificar, infiltrar y desmantelar redes criminales y terroristas, no para perseguir disidencias pol\u00edticas. Inteligencia al servicio de la seguridad ciudadana, no del control autoritario.<\/li>\n<li><strong>Operatividad policial<\/strong> firme y visible contra bandas, mafias y grupos violentos, recuperando territorios tomados por el crimen. El Estado democr\u00e1tico debe volver a mandar en la calle, con ley, con autoridad y con resultados.<\/li>\n<li><strong>Controles internos<\/strong> severos, supervisi\u00f3n civil real y consecuencias penales efectivas para quien traicione el uniforme. La impunidad ser\u00e1 interpretada como debilidad y alentar\u00e1 la violencia.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Pero la firmeza policial, por s\u00ed sola, no ser\u00e1 suficiente. El futuro gobierno debe asumir una verdad inc\u00f3moda pero ineludible: <strong>sin coordinaci\u00f3n estrat\u00e9gica entre los cuerpos policiales y las Fuerzas Armadas,<\/strong> los objetivos de seguridad ser\u00e1n inalcanzables.<\/p>\n<p>Polic\u00edas y Fuerzas Armadas tienen misiones constitucionales distintas, s\u00ed. Operan bajo doctrinas diferentes, tambi\u00e9n. Pero en un contexto postdictatorial, fragmentado y amenazado por crimen organizado y terrorismo interno, trabajar de forma aislada equivale a fracasar.<\/p>\n<p>La defensa del orden democr\u00e1tico exige coordinaci\u00f3n operativa, intercambio de inteligencia, planificaci\u00f3n conjunta y delimitaci\u00f3n clara de responsabilidades, especialmente frente a bandas armadas, mafias transnacionales y grupos violentos que superan la capacidad policial ordinaria. No se trata de militarizar la seguridad ciudadana, sino de articular al Estado en su totalidad frente a amenazas extraordinarias.<\/p>\n<p>Pretender que la polic\u00eda act\u00fae sola frente a estructuras criminales fuertemente armadas, con control territorial y financiamiento il\u00edcito, es condenarla al desgaste y al descr\u00e9dito. Pretender que las Fuerzas Armadas permanezcan al margen de la protecci\u00f3n del orden interno en un escenario de terrorismo y sabotaje es una ficci\u00f3n peligrosa.<\/p>\n<p>Este no es un llamado al miedo. Es una advertencia basada en experiencias postdictatoriales conocidas: la democracia no cae solo por golpes externos, tambi\u00e9n se pudre desde dentro cuando se tolera la complicidad armada.<\/p>\n<p>El mensaje final debe ser inequ\u00edvoco: sin una polic\u00eda limpia, valiente, firme y confiable, la democracia venezolana ser\u00e1 fr\u00e1gil y vulnerable al crimen organizado y al terrorismo heredado de la dictadura.<\/p>\n<p>La seguridad no admite errores. Y la historia no absolver\u00e1 a quienes, teniendo la responsabilidad de proteger al pa\u00eds, confundieron prudencia con debilidad y tolerancia con complicidad.<\/p>\n<p>Por ello, la estrategia debe incluir:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Depuraci\u00f3n inmediata y profunda <\/strong>de los cuerpos policiales, sin gradualismos paralizantes. Cada funcionario comprometido con el crimen es un enemigo interno del Estado de derecho.<\/li>\n<li><strong>Uso estrat\u00e9gico <\/strong>de inteligencia institucional con controles democr\u00e1ticos, para identificar, infiltrar y desmantelar redes criminales y terroristas, no para perseguir disidencias pol\u00edticas.<\/li>\n<li><strong>Coordinaci\u00f3n real y permanente <\/strong>entre polic\u00edas y Fuerzas Armadas, bajo mando civil, con protocolos claros y objetivos definidos, para recuperar territorios, proteger a la poblaci\u00f3n y neutralizar amenazas de alto impacto.<\/li>\n<li><strong>Controles internos <\/strong>severos, supervisi\u00f3n civil efectiva y consecuencias penales reales para quien traicione el uniforme. La impunidad ser\u00e1 interpretada como debilidad y alentar\u00e1 la violencia<strong>.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Este no es un llamado al autoritarismo ni a la confusi\u00f3n de roles. Es una advertencia estrat\u00e9gica: <strong>la democracia sin orden no sobrevive, y el orden sin coordinaci\u00f3n estatal es imposible.<\/strong><\/p>\n<p>El mensaje final debe quedar grabado desde el primer d\u00eda: sin una polic\u00eda limpia, firme y confiable, y sin una articulaci\u00f3n estrat\u00e9gica con las Fuerzas Armadas, la democracia venezolana ser\u00e1 fr\u00e1gil y vulnerable al crimen organizado y al terrorismo heredado de la dictadura. La seguridad no admite improvisaciones. Y la historia no absolver\u00e1 a quienes, teniendo la responsabilidad de proteger al pa\u00eds, eligieron la fragmentaci\u00f3n, la tibieza o la complicidad<\/p>\n<p>* Abogado, Comisario del CICPC<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vicente M\u00e1rquez* Advertencia al futuro gobierno democr\u00e1tico: Sin polic\u00eda firme ni coordinaci\u00f3n estrat\u00e9gica, la democracia ser\u00e1 reh\u00e9n del caos El r\u00e9gimen que colapsa no entregar\u00e1 un Estado en ruinas solamente administrativas. 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