 
{"id":6210,"date":"2026-03-31T14:50:38","date_gmt":"2026-03-31T14:50:38","guid":{"rendered":"https:\/\/venamerica.org\/home\/?p=6210"},"modified":"2026-03-31T14:50:38","modified_gmt":"2026-03-31T14:50:38","slug":"declaracion-de-miami","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/venamerica.org\/home\/declaracion-de-miami\/","title":{"rendered":"Declaraci\u00f3n de Miami"},"content":{"rendered":"<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1974 aligncenter\" src=\"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/diario-venam.jpg\" alt=\"\" width=\"553\" height=\"143\" srcset=\"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/diario-venam.jpg 670w, https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/diario-venam-300x78.jpg 300w, https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/diario-venam-350x91.jpg 350w\" sizes=\"(max-width: 553px) 100vw, 553px\" \/><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18px;\">Venezuela pide cooperaci\u00f3n respetuosa, entendida en el sentido m\u00e1s noble de nuestra tradici\u00f3n continental: pueblos libres que ayudan a otros pueblos sometidos a recuperar su dignidad, su estabilidad y su capacidad de decidir su propio destino<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Por VENAM\u00c9RICA<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La palabra transici\u00f3n proviene del lat\u00edn transire: \u201cpasar al otro lado\u201d.<\/p>\n<p>No es una aventura, ni un salto abrupto, tampoco un simple cambio de nombres; es un proceso pol\u00edtico, institucional, cultural y moral que redefine las bases de la convivencia.<\/p>\n<p>Ciudadanos, hoy no nos convoca la simple pol\u00edtica; nos convoca la historia porque estamos en transici\u00f3n; un territorio te\u00f3rico, fr\u00e1gil, delicado y trascendente, cargado de incertidumbres y dudas, pero tambi\u00e9n lleno de posibilidades in\u00e9ditas que solo los pueblos valientes se atreven a conquistar.<\/p>\n<p>En tal sentido, cabe destacar que una transici\u00f3n aut\u00e9ntica no solo implica desmontar estructuras de abuso institucional y oprobio, sino restaurar la legitimidad, la institucionalidad, y abrir un horizonte donde la esperanza y la acci\u00f3n se vuelvan, por fin, una realidad palpable.<\/p>\n<p>Esta Declaraci\u00f3n de Miami, presentada por VENAM\u00c9RICA como Manifiesto de su VII Asamblea, busca ofrecer una reflexi\u00f3n integral sobre este desaf\u00edo. No vinimos a diagnosticar con nostalgia el pasado, \u201ceso es peri\u00f3dico de ayer\u00bb; estamos aqu\u00ed para hablar del porvenir con la frente en alto, amparados en nuestra fe y en el orgullo de ser venezolanos, convencidos de que una naci\u00f3n soberana es posible y que el derecho a vivir en paz en la propia tierra es un precepto divino que nadie nos puede arrebatar.<\/p>\n<p>Es propicia la ocasi\u00f3n para sumarnos al pueblo norteamericano en la celebraci\u00f3n de los 250 a\u00f1os de su independencia. No como un gesto protocolar, sino un acto de admiraci\u00f3n y gratitud hacia el legado de sus Padres Fundadores, cuyo faro ilumin\u00f3 a precursores como Miranda y Bol\u00edvar.<\/p>\n<p>Aquel experimento audaz de 1776 demostr\u00f3 que la libertad pod\u00eda organizarse y prosperar, encendiendo en Am\u00e9rica Latina una llama que, pese a las tormentas marcadas por ambiciones, jam\u00e1s se ha extinguido en el coraz\u00f3n de los justos.<\/p>\n<p>En este contexto hist\u00f3rico, es imperativo recordar que la defensa de la soberan\u00eda americana tiene ra\u00edces profundas, como en 1823, cuando el presidente James Monroe proclam\u00f3 su c\u00e9lebre doctrina \u201cAm\u00e9rica para los americanos\u201d, ratificando que el destino de este hemisferio debe ser decidido por sus propios pueblos, en ella se marca un rumbo claro:<\/p>\n<p>Ninguna potencia externa tiene derecho a decidir el destino de nuestras naciones.<\/p>\n<p>El hemisferio no admite tutelas ni colonizaciones disfrazadas.<\/p>\n<p>La soberan\u00eda no se negocia ni se delega; pertenece al pueblo.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica es tierra de libertad, no el patio trasero de imperios que buscan extender su sombra.<\/p>\n<p>Estos principios est\u00e1n \u00edntimamente conectados con nuestra concepci\u00f3n de una naci\u00f3n libre y soberana. Entendemos la naturaleza de los tiempos actuales que han obligado a una transici\u00f3n tutelada por los Estados Unidos, pero nuestro prop\u00f3sito y fin \u00faltimo es que esa transici\u00f3n conduzca a una verdadera democracia sin tutela internacional.<\/p>\n<p>Mucho antes de Monroe, nuestro liderazgo formulaba pilares equivalentes. Francisco de Miranda vislumbr\u00f3 que la libertad solo ser\u00eda duradera si se fundaba en la virtud c\u00edvica. Sim\u00f3n Bol\u00edvar advirti\u00f3 que la independencia no es un estado pasivo, sino una condici\u00f3n que debe protegerse con instituciones fuertes. Otros precursores, como Sucre y Roscio, insistieron en que la paz depende de la fortaleza moral y espiritual de los Estados. Esa es nuestra herencia: una libertad que se piensa, pero que tambi\u00e9n se defiende con coraje y y educaci\u00f3n ciudadana.<\/p>\n<p>Ya en el siglo XX, esta visi\u00f3n evolucion\u00f3 hacia la doctrina de la seguridad impulsada por. Harry S. Truman, quien adivin\u00f3 que la paz solo se preserva si los Estados tienen la capacidad de disuadir la agresi\u00f3n. D\u00e9cadas despu\u00e9s, Ronald Reagan lo convirti\u00f3 en un lema movilizador: \u201cLa paz a trav\u00e9s de la fuerza\u201d. Su visi\u00f3n nos ense\u00f1\u00f3 que la debilidad invita al conflicto, mientras que la fortaleza responsable garantiza la estabilidad.<\/p>\n<p>En fecha reciente, Donald Trump ha retomado este principio para subrayar que la moderaci\u00f3n no debe ser interpretada como fragilidad. \u201cLa paz no se sostiene sobre el vac\u00edo, sino sobre la determinaci\u00f3n inquebrantable de no permitir que otros impongan su voluntad sobre nuestra tierra\u201d.<\/p>\n<p>Por eso esta declaraci\u00f3n se dirige a los pueblos de Am\u00e9rica no como un reclamo ni como una exigencia, sino como un acto de confianza y hermandad.\u00a0Venezuela\u00a0pide cooperaci\u00f3n respetuosa, entendida en el sentido m\u00e1s noble de nuestra tradici\u00f3n continental: pueblos libres que ayudan a otros pueblos sometidos a recuperar su dignidad, su estabilidad y su capacidad de decidir su propio destino.<\/p>\n<p>Esa solidaridad hemisf\u00e9rica debe ser un acto de humanidad, de responsabilidad compartida y de respeto mutuo. En este marco, la cooperaci\u00f3n de los pa\u00edses hermanos debe entenderse como un acompa\u00f1amiento fraterno.<\/p>\n<p>Venezuela asume su responsabilidad hist\u00f3rica, aunque reconoce que la reconstrucci\u00f3n de un pa\u00eds tambi\u00e9n puede fortalecerse con la solidaridad de quienes comparten con nosotros la historia, la geograf\u00eda y el destino del continente. La ayuda que solicitamos no sustituye la voluntad del pueblo venezolano, la fortalece.<\/p>\n<p>La reconstrucci\u00f3n venezolana exige una voluntad de cambio que coloque a la persona en el centro de la vida nacional, donde reside su verdadera y leg\u00edtima soberan\u00eda.<\/p>\n<p>Requiere un liderazgo \u00e9tico capaz de unir, escuchar y sanar; partidos pol\u00edticos comprometidos con la formaci\u00f3n ciudadana y la transparencia; instituciones fuertes que garanticen justicia, derechos y convivencia; con libertad de expresi\u00f3n sin condiciones ni cesuras y elecciones libres, transparentes y verificables que permitan que la voluntad popular se exprese sin miedo y sin coacci\u00f3n, exaltando que la democracia no es solo un sistema pol\u00edtico, es un acto de afirmaci\u00f3n de la dignidad humana.<\/p>\n<p>As\u00ed, la Venezuela que se levanta no es la caricatura de un pa\u00eds reducido a sus recursos naturales, sino una naci\u00f3n de ciudadanos que han resistido, que han trabajado, que han migrado con dolor y que est\u00e1n dispuestos a regresar con esperanza a reconstruir su patria.<\/p>\n<p>Una naci\u00f3n que pide cooperaci\u00f3n, no tutela; solidaridad, no imposici\u00f3n; acompa\u00f1amiento, no direcci\u00f3n. Una naci\u00f3n que, como ense\u00f1aron Miranda y Bol\u00edvar, solo ser\u00e1 plenamente libre cuando la fuerza moral, institucional y ciudadana sea suficiente para sostener su soberan\u00eda. Y esa fuerza nace de su gente.<\/p>\n<p>Hoy, pensando en el escenario de la transici\u00f3n, Venezuela sostiene la carga de una doble memoria: cuarenta a\u00f1os de democracia civilista que construyeron progreso, y veintis\u00e9is a\u00f1os de un autoritarismo que desmantel\u00f3 y destruy\u00f3 la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Esta amarga experiencia nos revela una verdad ineludible: la libertad se pierde cuando una naci\u00f3n abandona la vigilancia y la virtud p\u00fablica, un drama al que debemos a\u00f1adir la amenaza del crimen organizado y el narcotr\u00e1fico como herramientas de dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por ello, la reconstrucci\u00f3n de Venezuela es el eslab\u00f3n vital para la libertad de toda Am\u00e9rica. Nuestro continente debe ser para sus pueblos, no para carteles ni tiran\u00edas.<\/p>\n<p>Una transici\u00f3n aut\u00e9ntica requiere desmantelar el aparato represivo y sanar las heridas mediante una reconciliaci\u00f3n sin impunidad. La justicia es necesaria para la dignidad, y la verdad es indispensable para la paz; por consiguiente, la transici\u00f3n debe verse como el camino leg\u00edtimo para reinventar nuestra democracia.<\/p>\n<p>Una transici\u00f3n aut\u00e9ntica no se limita a sustituir un gobierno; implica transformar la gobernanza, liberar a los presos pol\u00edticos y devolverle el poder al ciudadano. La historia nos ense\u00f1a, a trav\u00e9s de ejemplos como los de Adolfo Su\u00e1rez en Espa\u00f1a o Patricio Aylwin en Chile, que el cambio exige estrategia y unidad, o inspirarnos en la autoridad moral de Juan Pablo II, quien nos record\u00f3 que el miedo desaparece cuando un pueblo recupera su dignidad.<\/p>\n<p>Venezuela tiene los recursos, tiene una di\u00e1spora talentosa y, sobre todo, tiene una voluntad de hierro. Debemos desechar la era de los caudillos mesi\u00e1nicos, degradar el liderazgo individualista por un liderazgo colectivo, comprometido con el pa\u00eds; dando la raz\u00f3n al enunciado de que el poder es un servicio y los l\u00edderes de este proceso ser\u00e1n los primeros servidores de la naci\u00f3n. Nuestra ruta debe ser \u201ca campo travieso\u201d: con transparencia total, sin acuerdos bajo la mesa. Avanzar paso a paso, con la seguridad de que cada avance es irreversible porque cuenta con el respaldo de la verdad.<\/p>\n<p>Ciudadanos, la hora de las vacilaciones ha terminado. Venezuela no est\u00e1 cambiando de nombres; est\u00e1 recuperando su alma. No estamos aqu\u00ed para ver si podemos, sino porque podemos, estamos aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Hoy, ante la mirada de la historia y el compromiso con nuestros hijos, soltamos las amarras del miedo. Que la verdad sea nuestro mapa y la Justicia nuestro puerto definitivo. No aceptaremos m\u00e1s sombras ni m\u00e1s cadenas. Esta transici\u00f3n es nuestra tarea sagrada, es nuestra responsabilidad ante los libertadores y es, por encima de todo, la promesa de un amanecer luminoso que ya empieza a despuntar en el horizonte.<\/p>\n<p>Que el mundo lo sepa y que los tiranos lo entiendan: Venezuela se levanta, Venezuela vuelve a creer, y la libertad, por fin, ha encontrado su camino de regreso a casa. \u00a1Y en ese camino hacia la victoria por la libertad! \u00a1VENAMERICA siempre estar\u00e1 all\u00ed!<\/p>\n<p><em>Este documento fue aprobado en la VII Asamblea General de\u00a0VenAm\u00e9rica\u00a0del 26, 27 y 28 de marzo de 2026<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Venezuela pide cooperaci\u00f3n respetuosa, entendida en el sentido m\u00e1s noble de nuestra tradici\u00f3n continental: pueblos libres que ayudan a otros pueblos sometidos a recuperar su dignidad, su estabilidad y su capacidad de decidir su propio destino Por VENAM\u00c9RICA La palabra&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":166,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23,13],"tags":[],"class_list":["post-6210","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-diario-las-americas","category-prensas","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6210","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6210"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6210\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6211,"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6210\/revisions\/6211"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media\/166"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6210"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6210"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/venamerica.org\/home\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6210"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}