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Cártel de los Soles en jaque

Edgar J. Amado*

Sabemos que Trump no amenaza, dice siempre lo que va a hacer y lo cumple, así que, seguramente, la banda de criminales de Miraflores debe estar haciendo sus maletas

Estados Unidos tiene en jaque al Cártel de los Soles. Hasta este momento ya son ocho los buques que la administración Trump envió para combatir el narcotráfico. La operación continúa, aunque el gobierno de delincuentes envió una carta a la presidencia de los Estados Unidos, hablando del combate que tienen contra las drogas y echándole la culpa a su compinche Gustavo Petro, de Colombia.

La respuesta a la dictadura se la dio la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt: «Hemos visto esta carta. Francamente creo que hubo muchas mentiras que fueron repetidas por Maduro en esa carta y la posición de la Administración sobre Venezuela ha cambiado. Vemos al ‘régimen’ de Maduro como ilegítimo y el presidente [Donald Trump] ha demostrado claramente que está dispuesto a utilizar todos y cada uno de los medios necesarios para detener el tráfico ilegal de drogas mortales del ‘régimen’ venezolano a Estados Unidos».

Le salió mal la jugada a la dictadura que pensó que con una carta llena de mentiras se liberaría de la persecución que existe por la acusación que hay sobre el Cártel de los Soles y sus líderes, desde la presidencia, a los más importantes ministerios de la administración pública en Venezuela. En otras palabras, Estados Unidos seguirá combatiendo al Cártel de los Soles, al Tren de Aragua y todos los grupos terroristas que existen en Venezuela, hasta que estén totalmente erradicados porque todos esos actores están relacionados con el narcotráfico.

La estrategia de la administración del presidente Trump para acabar con el Cártel de los Soles dio un paso importante al llevarlo a un escenario internacional, en el discurso en las Naciones Unidas, cuando afirmó: “Hemos empezado a usar al poderoso Ejército estadounidense para destruir a los terroristas venezolanos y las redes de tráfico que dirige Nicolás Maduro, y a todos los matones que envían drogas a Estados Unidos que sepan que los vamos a bombardear para que dejen de existir, no tenemos más opción que eso… A todos los terroristas que trafican drogas tóxicas a los Estados Unidos de América, les advierto que los eliminaremos por completo”.

Sabemos que Trump no amenaza, dice siempre lo que va a hacer y lo cumple, así que, seguramente, la banda de criminales de Miraflores debe estar haciendo sus maletas para escapar antes que los capturen y seguro ya tienen planes de abandonar el país, para dejar a los militares chavistas (cada vez menos), a los milicianos y a los colectivos, como carne de cañón.

La otra posibilidad es que se negocie una rendición total de los líderes de la dictadura con los términos que fije la administración Trump, porque si no, las consecuencias serán peores para la dictadura y también para las milicias y colectivos. Una tercera posibilidad es que Estados Unidos capture a los cabecillas de la narcodictadura en una operación relámpago. En cualquiera de los casos, Estados Unidos deberá respaldar al nuevo gobierno durante el periodo de transición, pero para que esto suceda, la líder María Corina debe solicitarlo formalmente, para garantizar la seguridad nacional, hasta que se controlen todos los focos subversivos que hacen vida en Venezuela.

Ya se ha explicado en otras oportunidades que la movilización de buques de guerra, miles de marines, aviones de combate y submarinos nucleares en el Caribe, cerca de las costas venezolanas, más que una presión es un mensaje claro al desgobierno venezolano.

La presencia militar sin precedentes, solo comparable a la invasión a Panamá en 1989. En otras palabras, la administración Trump no retirará a todo el despliegue militar frente a las costas de Venezuela hasta acabar con el Cártel de los Soles y sus líderes, de una o de otra manera, la dictadura deberá irse y Trump lo cumplirá porque de lo contrario pondría en riesgo su prestigio y a las elecciones de medio término para renovación de las autoridades del congreso del 2026, podrían verse afectadas para los republicanos y eso no le conviene al presidente Trump. Por esa razón la dictadura de que se va se va, porque movilizar tantas tropas por mar no es solo para detener la entrada de drogas a los Estados Unidos, también lo es para acabar con los miembros del Cártel de los Soles.

Muchos pueden hacerse la pregunta de qué pasará con aquellos mafiosos que se queden en Venezuela, por no estar incluidos en las negociaciones. Esos personajes serán perseguidos de la misma manera que ellos han perseguido y maltratado a la población venezolana durante 26 años, es decir, no habrá piedad con los mafiosos que se quieran enfrentar con las fuerzas estadounidenses.

Además, en algún momento miembros de las fuerzas armadas venezolanas intervendrán ante cualquiera de los escenarios planteados, indudablemente ayudarán a la intervención estadounidense, controlando los cuarteles, ayudando a terminar con los focos de disidencia y por ende, ayudar en la seguridad de María Corina Machado y la de Edmundo González Urrutia.

Lo ideal sería que el desenlace final de la dictadura lo hicieran los venezolanos, como dicen algunos por allí, pero después de 26 años, los venezolanos han hecho de todo para acabar con la tiranía. La realidad es que nunca habíamos estado tan cerca de la salida de la dictadura y la ayuda de la administración Trump, es fundamental para terminar con esta pesadilla que ha destruido a miles de familias venezolanas durante 26 años. Como dice el refrán popular: «Las oportunidades son como los amaneceres, si esperas demasiado te las pierdes».

*Coordinador Acción Juvenil de VENAMÉRICA y presidente JUVENEX

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