Vladimiro Mujica, un científico venezolano prestado a la lucha por la democracia

Palabras pronunciadas por Paciano Padrón en Homenaje a Vladimiro Mujica, en la III Cumbre de Organizaciones Venezolano-Americanas.
Philadelphia, 10 y 11 de septiembre de 2026
Se me ha otorgado el privilegio de decir unas breves palabras, que bien pudiera pronunciar cualquiera de los aquí presentes, seguramente con mayores razones que yo, para homenajear a uno de los mejores de nosotros, quien repentinamente falleció hace 4 meses y medio, no pudiendo estar, como lo hubiese deseado, en esta III Cumbre de Organizaciones Venezolano-Americanas.
Licenciado en Química en 1979 en la UCV, Vladimiro Mujica se hizo doctor en Química Cuántica en Suecia, en 1985; desarrolló su actividad científica entre la química, la física y la ciencia de los materiales, habiendo investigado fenómenos relacionados con el comportamiento de los electrones, la transferencia electrónica, la nanociencia, la nanofotónica, la espintrónica y la biología cuántica; sin duda un científico de dimensión internacional, profesor e investigador en instituciones de tres continentes, quien escribió más de 200 ensayos y artículos científicos, habiendo recibido numerosos premios.
Vladimiro, científico de categoría mundial, nunca dejó de sentirse responsable por el destino de Venezuela, lo que lo llevó a ser activista y líder de la diáspora venezolana en los Estados Unidos; era un científico prestado a la lucha social. Nuestra Casa Venezuela Arizona supo de él y por ella él sentía un especial afecto y compromiso; fue Presidente de VenAmérica, suplido luego de su fallecimiento por nuestro querido Nelson Oxford; fue fundador y Vicepresidente del Movimiento Ciudadano Venezolanos en el Mundo, donde fue sustituido por nuestra querida Ana Julia Jatar; era vocero ante la Asamblea General de Coalición por Venezuela e importante líder de esta Red que hoy nos congrega en Philadelphia.
Finalizando marzo de este año, al clausurar la Asamblea General de VenAmérica que reeligió Presidente a Vladimiro Mujica, él pronunció un importante discurso, su último y premonitorio discurso que tiene vigencia más allá de nuestra organización. Vladimiro, observándonos, concluyó que la mayoría de nosotros está en la ventana de los mayores de 50 años de edad, entre 50 y 80 dijo, dejándome a mi fuera de ese lote, porque yo tengo 81, afirmando luego “nuestra responsabilidad de incorporar jóvenes a esta organización…Tenemos un deber fundamental en hacer cosas que incluyan a los más jóvenes”.
Era el maestro, era el profesor Vladimiro, cuya última actividad antes de fallecer en México, fue dar una Clase Magistral en una humilde escuela de provincia en ese país latino, que tal vez hubiera deseado fuese en alguna comunidad llanera o andina, de occidente, oriente o del centro de nuestra amada Venezuela.
También nos dijo Vladimiro, “nos corresponde mirar al pasado y entenderlo, para que podamos mirar al futuro con los ojos de quienes están pensando realmente en cómo se construye otro país”.
Se escucha la voz de Vladimiro: “tenemos que reflexionar en serio la relación con los Estados Unidos. Es un punto extremadamente divisivo entre los venezolanos. Nosotros seguimos insistiendo en el lema de que nuestro partido es Venezuela”, lema que por lo demás nos ha inculcado William Díaz. Añade Vladimiro, “desde VenAmérica hemos intentado señalar que queremos un involucramiento bipartidista en los temas de Venezuela”, para sumar en cuanto al tutelaje iniciado a partir del pasado 3 de enero, que tenemos que ser extremadamente cuidadosos en diferenciar cuándo hablamos de la nación y cuándo hablamos del tutelaje sobre el gobierno. No podemos prestarnos a transformar en un conflicto lo que fue una ayuda muy importante. Tenemos que actuar con la inteligencia de saber que se abrió una ventana de oportunidades”.
Continúa Vladimiro, “Y esto nos lleva a la realidad de los inmigrantes en los Estados Unidos. Nuestra primera tarea es contribuir a la recuperación de la democracia en Venezuela y, en paralelo, hacer lo necesario para defender los derechos de los inmigrantes”. Se lamenta entonces Vladimiro de que tenemos inmigrantes que a la pregunta, “¿qué vamos hacer por Venezuela?, responden que Venezuela para ellos quedó en el pasado”. Por supuesto Vladimiro acierta al añadir que, esa posición de algunos dentro de nuestra comunidad, tenemos que abordarla, es imperioso hacerlo.
Vladimiro finalizó el discurso en referencia con las palabras que ahora transcribo y con ellas cierro también yo esta breve disertación, que pretende rendir homenaje a uno grande de los nuestros; cito: “No podemos tener certeza sobre todas las cosas que vienen, pero tenemos que entender la naturaleza cambiante de lo que ocurre en Venezuela y tener claro el país hacia el cual pretendemos avanzar”.
Por eso estamos acá, en esta III Cumbre de Organizaciones Venezolano-Americanas, y con nosotros está Vladimiro Mujica, su afecto y la fuerza de sus ideas.
